viernes, diciembre 12, 2003

Comentario herético del día: Hoy 12 de diciembre es la festividad de la Virgen de Guadalupe en México. Apenas en mis 23 años de vida me vengo enterando que es día festivo, pues yo recuerdo que no había suspensión de clases o de labores en la escuela, sin embargo escucho en las noticias que los bancos no van a abrir. De cualquier manera, yo tengo un convivio en la oficina. En fin, entre que sí se apareció o no en el Tepeyac yo me cuento entre los escépticos. Como es cuestión de fe, y la fe consiste en creer en algo me reservo el derecho de no creer. Ahora que si hay que creer cada uno es libre de creer en Dios, la Virgen, Santa Claus o los Reyes Magos. Toda esta perorata es solo el pretexto (el “McGuffin” diría Hitchcock) para mi comentario de hoy:

The virgin suicides
(Vírgenes suicidas). Directora: Sofia Coppola. Año: 1999. País de origen: Estados Unidos.

The virgin suicides es una cinta que a primera vista sería una historia del tipo de “coming of age”, pero al irse involucrando en ella se convierte en una especie de cuento de hadas para perturbados, la narración de un extraño mal que germina dentro de las hermanas Lisbon protagonistas de la historia. A través de sus vecinos, que se encuentran en la adolescencia tal como ellas se va descubriendo su peculiar vida, las costumbres de su casa y los acontecimientos que marcan y dan título a la historia.

Los Lisbon son una familia conservadora y tradicionalista. El padre (James Wood) es un profesor de matemáticas, mientras que la madre (Kathleen Turner) es un ama de casa abnegada y religiosa. Dentro de este entorno un acontecimiento empieza a cambiar la vida de las hermanas: una de ellas intenta suicidarse. La razón...quién sabe, el guión da la suficiente libertad como para imaginar varias alternativas, las cuales son analizadas a lo largo de la trama por los vecinos de las Lisbon. Los padres a razón de este intento flexibilizan las reglas en su casa, pero aún así el suicidio es inevitable.

Enmarcado en un suburbio de los años sesenta (hay veces que parece la calle de Kevin Arnold en “The wonder years”), la historia de las Lisbon se contrapuntea con otra subtrama que narra la muerte de los árboles de la calle donde viven. En un ejercicio metafórico, la muerte de los árboles y la caída de las hermanas se da en paralelo. A pesar de la libertad ganada para evitar nuevos episodios de muertes, el padre toma la decisión de encerrarlas y alejarlas del mundo para evitar cualquier contaminación o idea que pueda dañarlas.

Sobresale la actuación de Kirsten Dunst como Lux, la mayor de las Lisbon. Logra en cierta forma desafiar la autoridad de sus padres y se convierte en el ejemplo de todo lo que los señores Lisbon hubieran deseado evitar. Lux es una mezcla de inocencia, lujuria, pasión y rebeldía, es el retrato típico de una nymphette. Su rostro refleja una dulzura tentadora y engañosa, y como la hermana mayor se convierte en la cara visible de los sentimientos ambiguos que se esconden en sus hermanas.

¿Por qué y cómo se suicidan las Lisbon? Es la pregunta que toda la vida se harán sus vecinos...y es que a pesar de que las observaban y convivían tanto con ellas es muy difícil llegar a conocer a alguien más y poder entender sus motivaciones. Un acontecimiento peculiar que para un grupo de adolescentes llegó a alcanzar el estatus de leyenda.

Datos curiosos:
- Sofia Coppola debuta como directora en esta película. Próximamente llegará a las pantallas “Lost in translation” que ha recibido muy buenos comentarios. Al parecer Sofia no la hizo como actriz, pero como directora parece que va en buen camino.
- Kirsten Dunst y Josh Hartnett tendrían luego de esta película sus papeles en dos megaproducciones de Hollywood (obviamente sin la calidad de “The virgin suicides”). Hartnett sería coprotagonista de “Pearl Harbor”, mientras que Dunst haría lo propio en “Spiderman”.