sábado, abril 30, 2005

Comentario del día sobre la cuenta regresiva: La tercera es la vencida...

3. Película: Dogville de Lars von Trier. Lars von Trier es el mejor director del mundo, hoy. Punto. Quien no me crea puede ver su filmografía y se dará cuenta de esa búsqueda constante por la innovación y sobre todo por la provocación. Para algunos es el nuevo Godard, aunque como puntos comunes solo tienen las características ya mencionadas pues su acercamiento al cine es completamente distinto.

Von Trier, como todo gran autor, es un moralista. Y es en esa moral en la que él nos hace cuestionarnos, incomodarnos, señalarnos. Hay momentos de sus películas que son confrontadores. Ahí esta Dogville, su mejor obra, la película con la que se aseguró ya un lugar en el panteón cinematográfico. Despojándose de cualquier elemento superfluo además de una trama, actores y un guión perfectamente manipulador. La manipulación para que sea efectiva no debe ser evidente, cuando caemos en cuenta de ella pierde todo su encanto.

Es él el gran manipulador, el ser omnipotente detrás del cuadro. Nunca lo vemos en escena, pero ahí está von Trier presente en cada momento de sus cintas. Con Dogville empieza lo que al parecer será su ciclo más incisivo: una crítica inclemente a los Estados Unidos y de paso, a la humanidad entera tan centrada en este país. Lars, ya queremos ver Manderlay.

3. Libro: El banquete de Platón. ¿Qué es el amor? Esta es la premisa bajo la cual una conversación de sobremesa se convierte en una reflexión perenne y vigente hasta nuestros días. Platón expone sus ideas acerca de este sentimiento que es una de las principales fuerzas motoras del ser humano. El amor por medio del cual nos entregamos, nos desgarramos, renacemos, morimos, perdemos, nos volvemos otros, pasa todo lo posible y lo imposible.

Platón no llega a una conclusión en específica, aunque el personaje de Sócrates parece darla. Todas las opiniones acerca de este sentimiento muestran distintas visiones pues son diferentes maneras de percibir el amor. En mi caso la que más me gusta es la que da Aristófanes. En este diálogo es donde encontramos aquello que se ha denominado "amor platónico". Es también una historia llena de detalles chuscos, pues el amor también es una forma de reír.

3. Canción: One de Harry Nilsson cantada por Aimee Mann. Esta melodía abre los créditos iniciales en Magnolia de Paul Thomas Anderson. A partir de aquí es donde caemos en la cuenta del sentimiento de soledad que invade a los personajes. La voz de Aimee es perfecta para transmitir esta sensación: melancólica, triste pero sin llegar a la lágrima gratuita.

A pesar de que esta no es una canción de ella, pareciera parte de su repertorio habitual. El desamor, la caída de las ilusiones, la imposibilidad de algo duradero pero a la vez, la necia necesidad de volver a querer son motivos comunes en su producción musical. Es así como ella nos dice que:

One is the loneliest number
that you'll ever do
Two can be as bad as one
it's the loneliest number
since the number one

viernes, abril 29, 2005

Comentario del día sobre la cuenta regresiva: Cero y van cuatro...

4. Película: Magnolia de Paul Thomas Anderson. Un día como cualquier otro en el valle de San Fernando. Una serie de personajes que, de una u otra forma, están al borde de precipicio. Un discurso acerca de la casualidad vs destino vs cualquier otro sustantivo que todavía no está definido. Un apocalipsis positivo, en palabras de Ayala Blanco. Una serie de redenciones.

Paul Thomas Anderson consigue en 3 horas lo que sus personajes en toda una vida no habían logrado resolver. Con esta película demuestra un manejo de actuaciones, de atmósferas y de argumento a niveles milimétricos. Todo elemento en la cinta incide sobre sí mismo. Ahí están para demostrarlo un número, el 82, que se repite una y otra vez, una escena musical improbable y una catarsis general todavía más inverosímil, pero que vista desde el conjunto de la trama es completamente consistente.

Antes de ver esta película, el trailer ya me llamaba la atención. Cuando la estrenaron salí corriendo a la primera función a las 2 pm (dichosos tiempos en que los viernes solo funcionaba medio día) y en el camino me encontré a Víctor. Lo invité y desde ese día ha quedado para la memoria el momento lacrimal que Anderson me produjo. Tal vez todo el crédito no sea solo de él, sino también de Aimee Mann cuyas canciones inspiraron esta cinta y quien está próxima a aparecer en este recuento.

4. Libro: El siglo de las luces de Alejo Carpentier. Uno de mis géneros favoritos en la novela es la de corte histórico, en específico de aquellos capítulos que han sido olvidados o dejados de lado por no parecer tener la suficiente importancia en el curso de la humanidad. Carpentier rescata uno de esos momentos al escribir una novela exhuberante acerca de la situación de las Antillas francesas (específicamente la Guadeloupe) en plenos movimientos revolucionarios de la metrópoli. Valiéndose de descripciones riquísimas sobre la abundancia existente en América, Carpentier introduce lo que serán los primeros lineamientos del realismo mágico tan característico de la literatura latinoamericana de la segunda mitad del siglo XX.

Carpentier empieza contándonos la historia de una familia cubana venida a menos que se relaciona con quien será el personaje arquetípico de esta novela: Víctor Hughes. Contrabandista, introductor a las colonias españolas de libros considerados subversivos (los cuales pararían en manos de quienes empezarían la independencia de estas colonias) y político nato, Hughes condensa la esencia de los años entre 1770 y 1820 en Francia. Primero antimonárquico revolucionario, luego despótico y dictatorial como Robespierre en los mejores momentos del Terror, para luego regresar a la fidelidad imperial durante el ascenso de Napoleón. Hughes es un personaje del que el lector logra hacerse cómplice. Novela admirable de uno de los mejores escritores que Lationamérica (por supuesto, Cuba) ha engendrado.

4. Canción: Karma Police de Radiohead. La canción perfecta para un suicidio. Karma Police es todo excepto alegre, es la canción que hace de OK Computer el mejor disco de Radiohead. Rola indescriptible, crea una atmósfera de depresión y vacío única. La verdad decir más sobre la canción sería para mí muy complicado, por lo que les dejo un pedazo de la letra (imagínense el piano que le sirve de acompañamiento mientras la leen):

Karma Police
arrest this man
he talks in math
he buzzes like a fridge
he's like a detuned radio...

jueves, abril 28, 2005

Comentario del día sobre la cuenta regresiva: No hay quinto malo...

5. Película: Les quatre-cents coups (Los cuatrocientos golpes) de François Truffaut. ¿Cómo crear a un personaje que luego se convertirá en un alter ego, en un leitmotiv de una de las filmografías más entrañables de la cinematografía? Truffaut en Les quatre-cents coups nos presenta a Antoine Doinel, un chico en la transición entre la infancia y la adolescencia que no cabe en el mundo que le tocó vivir.

Distraído y algo peleonero, Doinel (siempre interpretado por Jean Pierre Léaud, en las cuatro películas donde aparece el personaje) empieza a vivir esa erupción que implica la pubertad. Por un lado decide consagrarse a Balzac, pero por otro se mete en una serie de problemas, en esos cuatrocientos golpes que lo harán crecer. Obviamente hay un cuadro inolvidable: Doinel en el carro de la policía, tras la rejas, en una escena donde la ruptura entre el niño que fue y la persona que es se vuelve evidente.

Truffaut maneja la cámara de manera completamente innovadora para su época. Pienso que es un paso adelante de lo que ya Citizen Kane había empezado a introducir al cine. Hay una secuencia donde Doinel va corriendo: completamente vestido de negro, a pesar de su velocidad, la manera en como la cámara se mueve cancela el movimiento y crea la ilusión de una imagen congelada con el personaje moviéndose pero sin avanzar.

Truffaut representa el máximo a lo que un cinéfilo puede aspirar: devorador de películas, crítico, actor, guionista y director. Un amante del cine en toda la extensión de la palabra.

5. Libro: La última tentación de Nikos Kazantzakis. Jesús, alias el Cristo, ha sido una de las personalidades más influyentes en la historia de la humanidad. Kazantzakis, quien había sido monje ortodoxo, se enfrenta a una de sus mayores obsesiones y crea una biografía de este personaje creando una novela por demás conmovedora. La imagen inicial de Jesús empieza por dar cuenta de las contradicciones a las que se verá envuelto: es un carpintero que construye cruces para los ladrones que son juzgados en Nazaret.

Poco a poco Jesús será invadido por Dios. No será esto una experiencia agradable, por el contrario, Kazantzakis hace hincapié en que la sensación de la divinidad es insoportable, como una especie de águila que hunde sus garras en la cabeza de su presa. Esta especie de posesión hará que Jesús se comporte como si estuviera en un trance.

La novela está llena de imágenes de gran belleza. En especial recuerdo la casa de María Magdalena con la vieja que asaba cangrejos afuera de su puerta. La descripción es tal que es posible estar ahí sintiendo los colores y respirando las atmósferas. En La última tentación no hay cabida para condenas, ni para traidores, ni para juicios. El Jesús de este libro predica de una manera tan vehemente que pareciera estar rabioso de amor. La última tentación es así uno de los mejores testimonios escritos de alguien impresionado con la radicalidad de Jesús. Kazantzakis de esta manera da una lección a todos aquellos que se creen los concesionarios de la marca llamada cristianismo (cortesía de Pablo de Tarso, S.A. de C.V.)

5. Canción: Electrical Storm de U2. Me considero una persona que cree que cuando una etapa de su vida va a terminar se presentan alguna de estas dos opciones: o se cierra con broche de oro, todo termina funcionando a la perfección y el mundo no había estado en mejor equilibrio anteriormente; o bien, la caída es inevitable y es mejor quemar las naves y empezar de nuevo si es que quedan fuerzas. En diciembre de 2002 me encontraba yo en la primera opción.

Sencillo lanzado junto a la colección de éxitos de U2 de la década de los noventas, Electrical storm representa una serie de sentimientos en común. La esperanza de aferrarse a una esperanza, la coincidencia en un instante que fue eterno mientras duró. Electrical es el mejor recuerdo de una época donde la comida del miércoles en Centrales era una delicia, la salida del viernes al cine un momento para estar juntos, el espacio común y la rendición de las armas en la intimidad.

Recuerdo (¿recuerdas?) la parte que más me (te) gustaba de la letra:

On rainy days we go swimming out
on rainy days swimming in the sound
on rainy days we go swimming out

You're in my mind
all the time
I know that's not enough
if the sky can crack
there must be some way back
for love and only love

miércoles, abril 27, 2005

Comentario del día sobre la cuenta regresiva: La creación en el sexto día...

6. Película: Fa yeung nin wa (In the mood for love. Deseando amar) de Wong Kar - wai. Dos personas que viven en un mismo edificio. Ambos tienen muchas cosas en común: bajan a comer al mismo puesto de tallarines, les gustan las novelas de artes marciales, evitan a la casera en las reuniones de majong...y son engañados por sus respectivos cónyuges. A partir de aquí, Wong elaborará una historia acerca de la imposibilidad del amor, de la contención en algo que se queda solo como un deseo, como una esperanza de que tal vez en otro momento pudieron haberse encontrado, pero no, no en ese donde sus sentimientos los acercan solo para dejarlos al borde.

Wong construye una cinta donde el color, el vestuario, los pequeños movimientos y el espacio casi claustrofóbico crean una atmósfera más que una historia. Heredero de la nouvelle vague y del cine de Antonioni, Wong funde estas influencias con la narrativa oriental proporcionando un filme donde la melancolía se respira en cada toma. Las tomas en cámara lenta y la edición utilizando planos congelados dan una sensación de calma ante una tormenta que nunca ocurre pero que ahí está amenazante. La historia es un simple accidente, lo que importa es lo que los protagonistas sienten y respiran y cómo el director puede transportar eso al espectador.

El momento memorable: la secuencia final en Angkor Vat. Además de ser uno de los lugares a los que pienso ir en alguno de los siguientes 25 años, Wong le dio una significación fenomenal a esa parte de la cinta (que fue agregada de último momento al conjunto): la expiación del dolor, la liberación de los sentimientos que nunca pudieron ser consumados. Ahí Wong dejó una de las imágenes más perdurables que el cine ha producido últimamente.

6. Libro: Las penas del joven Werther de Wolfgang Goethe. Lo que en un principio parece ser una novela lacrimógena de un tipo que no puede declarársele a la única mujer que le ha gustado en su vida, termina convirtiéndose en un viaje de autodescubrimiento de consecuencias no imaginadas. Debo confesar que la primera vez que leí esta novela la terminé, literalmente, tirando a la basura. No me podía explicar la aparente estupidez del personaje: todo el tiempo llorándole a su amigo Wilhem sus frustraciones emocionales. ¿Acaso no podía conformarse con robarle un beso a Lotte y, ya, ahí acabar la novela?

Al parecer algo de mí sí captó lo que Goethe estaba queriendo transmitir porque al día siguiente volví a tomar el libro y lo releeí. Fue revelador: cada carta que escribe Werther tiene un enunciado, un fragmento, algo que remite a alguna sensación que ha tenido el que alguna vez se ha enamorado/fijado/prendado de otra persona. La melancolía de Werther no es gratuita, es la imagen de un amor ciertamente imposible y de la no renuncia a tal vez consumarlo algún día. Sin embargo esto no es posible en la novela porque Werther es el seguimiento de una causa perdida.
A quien lee el libro solo le queda ver cómo poco a poco este ser va destrozándose. No hay salvación posible para Werther pues sus sentimientos se han convertido en una trampa mortal para él. Sin embargo es cuando más vemos resplandecer al personaje. Él se aferra a la vida por medio de una ilusión... nada muy diferente de lo que hacemos los demás en este mundo.

6. Canción: Drowned world (Substitute for love) de Madonna. Esta canción marca el regreso de Madonna después del embarazo de su primera hija y de sus no muy buenos resultados con Evita. Es también la primera canción del disco (el mejor de su carrera: Ray of light) que la hará ser la estrella pop de 2 décadas enteras. Si en los ochentas nos había conquistado con Material girl, Like a virgin y Like a prayer, lo que la consagraría en los noventas sería toda su fantasía hindú - oriental que constituye a Ray of Light.

¿Por qué escoger esta canción? Es la que define prácticamente toda la revolución de Madonna en este período. Hay un distanciamiento de todo lo que había hecho antes. Ella suena completamente distinta. Introduce un pop electrónico que no nos abandonaría en la segunda mitad de los noventas y ante todo logra crear canciones disfrutables y memorables que no le piden nada a aquellas de sus primeros tiempos de escándalo.

The face of you
my substitute for love
my substitute for love
should I wait for you
my substitute for love
my substitute for love

martes, abril 26, 2005

Comentario del día sobre la cuenta regresiva: Seven daysss...(read it like a creepy whisper):

7. Película: Le huitième jour (El octavo día) de Jaco van Dormael. "Au commencement, il n'y avait rien"... así comienza una de las películas más entrañables que he visto. La primera vez que pude estar frente a ella fue en un Tour de cine francés, probablemente en 1996 o 1997. Luego la volví a ver el 8 de abril de 1999. Y esa cinta fue la que me permitió conocer a Pável.

La historia improbable de una amistad entre un hombre de negocios y un joven que padece síndrome de Down es lo que presenta Le huitième jour. Alejada de lo que podría ser la típica película amelcochada norteamericana, empieza con un relato de la creación muy al estilo de Georges uno de los protagonistas. El mundo se crea a partir de la experiencia inmediata de lo que él disfruta más. Harry, en cambio, vive en un espacio programado, alejado de su familia e inmerso en sus responsabilidades. En el choque entre Harry y Georges los dos personajes deberán transformarse. La culminación de esto se ve en dos secuencias que tienen la virtud de marcar el clímax y el final de la película: aquella donde los fuegos artificiales se encienden y cuando Harry termina el relato de la creación iniciado por Georges.

En unas vacaciones por demás aburridas, me puse a caminar por el Tec y ahí me encontré a Pável quien llevaba una clase de francés conmigo. Él también estaba en pleno tedio y a pesar que casi nunca antes habíamos cruzado palabra nos pusimos de acuerdo para ver una película. Fuimos al Blockbuster y como yo no tenía idea acerca de sus gustos, se me ocurrió tomar el video de este filme. El resultado fue que le encantó y desde entonces ha sido nuestra película referente.

Por eso me gusta tanto el cine: en los mejores (y en los peores también) momentos de mi vida hay una película que aparece.

7. Libro: Crónicas marcianas de Ray Bradbury. No sé por qué se me ocurrió dejar para el final aquello que me produce las emociones y recuerdos más fuertes. Esta novela la leí a finales de la preparatoria y de paso me hizo vivir los mejores momentos de aquella época. Para la clase de Literatura había que hacer una exposición basada en el libro y mi equipo y yo optamos por hacer una especie de "obra teatral" basada en el contenido. La verdad nos quedó muy bien. Juntando algunos de los libros y canciones que he puesto en los últimos días aquí, constituyen una referencia directa a José Antonio, Luis, Alberto, Heriberto más Edgar y todos aquellos que nos reuníamos ya sea en mi casa para "estudiar" (un simple pretexto para el "lavadero") o en casa de Luis para alguna aventura de juegos de rol.

Ahora, sobre Crónicas... debo decir que es uno de mis libros preferidos de ciencia ficción. Bradbury nos promete ir a Marte y hacerlo parte de la Tierra. Sin embargo, el planeta rojo está habitado ya y no será en un primer intento cuando se logre conquistar a sus antiguos moradores. Los capítulos donde se habla de Ylla y la tercera expedición son los mejores de esta época preterrestre de Marte y prácticamente ponen la base para todo el libro: primero, una crítica a la naturaleza predadora del ser humano y luego la negación del cambio como por arte de magia al llegar a un nuevo mundo. Metáfora velada de la conquista y colonización de América y África, Crónicas Marcianas desmiente el supuesto de que "un nuevo mundo crea a un nuevo hombre". Las miserias de la humanidad no desaparecen sino que se conservan a pesar de la lejanía.

7. Canción: All is full of love de Björk. No habría conocido a Björk de no haber sido por Lars von Trier. Cuando me enteré que Lars iba a hacer un musical y que la protagonista iba a ser Björk, tal noticia me intrigó. ¿Cómo es que el creador del Dogma 95 iba a dirigir un musical que es uno de los géneros más artificales del cine?, y luego ¿quién era esa tal Björk que se vestía como extraterrestre (portada de Homogenic) para protagonizar Dancer in the dark? Como yo no pensaba quedarme con la duda empecé a bajar canciones de Björk, y, ¡oh sorpresa! desde ese momento mi musa islandesa me atrapó.

Tal vez la primera canción que escuché de ella fue Hunter, lo que hizo que el primer disco que comprara de ella fuera el Homogenic. Ahí descubrí All is full of love. De ahí a que se convirtiera en una de mis canciones preferidas solo había un paso. Una melodía que a Björk le invirtió 30 minutos de su vida para componerla resultaba ser de lo mejor del álbum y tal vez la mejor de su carrera. La canción es una descripción de sensaciones acerca del enamoramiento, de ese trance en el que por un momento dejamos de ser nosotros mismos y escapamos a una especie de limbo:

All is full of love
you just ain't receiving
All is full of love
your phone is off the hook
All is full of love
your doors are all shut

lunes, abril 25, 2005

Comentario del día sobre la cuenta regresiva: Ocho sin el mezzo...

8. Película: Andrei Rublyov (Andrei Rublev) de Andrei Tarkovsky. Cada vez que pienso en escribir algo referente a una película de Tarkovsky me paralizo. Es una tarea muy difícil el describir la serie de sensaciones que puede producir una película de él debido a que se tienen que digerir de manera lenta para poder ser disfrutadas. En el caso de Andrei... lo que me produce es un recuerdo muy bello: el día que conocí a Vero.

Antes de pasar a detalles, Andrei Rublyov es una de las más grandes películas de la historia. Tarkovsky logra dar una profundidad a sus personajes, y obviamente al protagonista, pocas veces lograda en el cine. La cinta es literalmente un descenso al infierno donde Andrei pierde toda la fe que en algún momento pudo haber tenido en la humanidad. La barbarie del mundo retratada crudamente en la escena de la invasión de los tártaros es impresonante. Pero también Andrei Rublyov es una película sobre el regreso a la promesa del paraíso: el sonido de una campana es el signo con el que se marca esta recuperación de la esperanza.

Regresando al tema de Vero: cuando ella empezaba con el cineclub en León yo no me había decidido a ir porque todas las películas que estaban pasando ya las había visto. Ésta fue la primera que no había tenido oportunidad de disfrutar, y además era la primera vez que me acercaba a algo dirigido por Tarkovsky. Casualmente resulta ser la película favorita de Vero y ese es el momento que marca uno de los encuentros más memorables de mi vida.

También de Tarkovsky fue la película con la que nos despedimos: Nostalghia. Tal y como me siento hoy.

8. Libro: La sabiduría de Occidente de Bertrand Russell. Bertrand Russell es uno de mis autores preferidos. También una de las personalidades que más admiro del siglo XX por sus constantes llamados a la razón en un mundo que parece inevitablemente conducirse hacia la más perenne estupidez. La filosofía de Russell no se limitaba a encontrar de qué manera conocemos y percibimos al mundo, sino que en un sentido amplio un cuestionamiento general a todas las estructuras mentales bajo las cuales nos definimos y por lo tanto nos relacionamos.

La sabiduría de Occidente si bien no es un libro donde Russell exponga de manera amplia sus ideas, sí es una historia de la Filosofía en donde él contrapone los conceptos de esta actividad a inicios del siglo XX con lo hecho en siglos pasados. Con su delicioso estilo irónico, Russell no duda en destrozar y refutar los argumentos de prácticamente todo el star system filosófico conocido, pero también hace una gran labor de rescate y crítica sobre esas ideas que han ayudado a la construcción del pensamiento de la humanidad. Me gustan sobre todo esas invectivas a Pablo de Tarso llamándolo "el inventor del cristianismo", a Tomás de Aquino desbaratándole sus cinco vías para probar la existencia de Dios, a Kant como un señor todo traumado que nunca salió más de 30 km de su pueblo y a la poca originalidad de casi la mitad de la obra de Platón, que Russell atribuye a Sócrates.

Esos detalles, por el contrario, no minimizan la figura de dichos filósofos sino que por el contrario los hacen más cercanos a nosotros. Esa es otra gran virtud de Russell: su claridad, su argumentación impecable y un estilo que atrapa con facilidad. Una obra muy accesible y completa para quien desee conocer los motivos de la Filosofía... desgraciadamente es muy difícil de conseguir. ¿Alguien me la regala para el cumpleaños?

8. Canción: Nessun dorma de Giacomo Puccini. Mi aria de ópera preferida de todos los tiempos. Turandot, tal vez una de las óperas más impresionantes que hay, contiene esta pequeña aria que en manos de un buen tenor es absolutamente extasiante. Concebida como el lamento del protagonista masculino ante la muerte de su esclava, Nessun dorma es un grito en la noche para que todo el pueblo se una al luto. Curiosamente esta aria marca también el lugar hasta donde Puccini pudo escribir la obra antes de morir, pues el final fue agregado posteriormente.

Nessun dorma
se encuentra en un momento justo donde la obra debe precipitarse al final. Si bien Turandot tiene otros momentos geniales en especial al finalizar el segundo acto o en las escenas de ruptura donde aparecen los tres personajes cómicos, es en esta aria donde la ópera alcanza su inmortalidad y permanencia en la memoria. Uno de los mejores recuerdos que tengo de un Junio Musical en Xalapa en 1996. Espero algún día volver a escuchar en vivo al personaje de Calaf decir:

Nessun dorma!
Nessun dorma!
Tu pure, o principessa,
nella tua fredda stanza
guardi le stelle que tremano
d'amore e di speranza!

Comentario del día sobre la revelación divina: Dios Lars se comunica de nuevo con sus fieles. El trailer de Manderlay ha hecho su aparición:

http://qt.play.dk/nordisk/manderlay_large.mov


Muero de placer.

domingo, abril 24, 2005

Comentario del día sobre la cuenta regresiva: 9 y ya es solo un dígito...

9. Película: Lost in translation (Perdidos en Tokio) de Sofia Coppola. Hay veces en la vida que uno se topa con la historia, la imagen, el momento perfecto que puede describir todo (o casi) aquello que sucede en un tiempo determinado. Así me pasó con Lost in translation (todavía hoy sigue) al sentir esa misma sensación de extravío, de "éste no es mi lugar" y a la vez de sobrevivir el tiempo que sea necesario.

Lost... por otra parte es la promesa de un encuentro y de una despedida. Porque uno no es el único en este mundo que se siente de tal manera. Así me pasó con Vero en aquellos tiempos de mi vida en León: sabíamos que no pertenecíamos ahí, que no hablábamos el mismo idioma que los demás pero mientras estuviéramos juntos estaríamos bien y a gusto. Tal como les sucede a Charlotte y a Bob quienes después de unos días tenían que seguir su camino, nos sucedió a nosotros. Sin embargo, en ese pequeño tiempo que nos tocó compartir la pasamos de maravilla.

Momento memorable: Bob Harris cantando More than this de Roxy Music. Algún día haré esa escena, pero la representaré dos veces: una siendo Bob y otra siendo Charlotte.

9. Libro: Edipo Rey de Sófocles. A lo largo de la historia se ha discutido hasta qué punto el libre albedrío existe, es decir, hasta dónde la voluntad de cada persona tiene el poder para modificar su entorno. Sófocles intenta responder esta pregunta mediante un planteamiento curioso: la negación total de dicho albedrío.

Edipo es uno de esos personajes que todo lo tiene. Tirano de Tebas, todopoderoso y temido, se enfrente a una peste enviada por los dioses debido a la existencia de alguien que se encuentra mancillando su reino por un crimen que cometió. Edipo entonces formula una sentencia de exilio al criminal culpable de las desgracias de su reino. Arrogante y poderoso puede enfurecerse con todo aquél que se atreva a insinuar que él será quien sufra sus decisiones.

Como es sabido, Edipo tuvo que enfrentar las consecuencias de su propia sentencia... y no sólo eso. También se debe enfrentar a su pasado y a su destino: hay hechos que él no puede cambiar y que nunca estuvieron en sus manos. Debe resignarse entonces a aceptar y vivir las consecuencias de sus actos, pero también las de otros... en este caso sus propios padres.

Referente imprescindible, Edipo Rey muestra al ser humano en su fragilidad ante todo aquello que no puede controlar. Incluso los más grandes pueden caer con una simple brizna.

9. Canción: Ordinary World de Duran Duran. Sencillo más exitoso del disco de The wedding (con un video donde la acción justamente ocurre en una boda) representaría tal vez el último gran éxito de esta banda new wave ochentera. Ya a inicios de los noventas cambiarían su sonido haciéndolo un tanto más electrónico y conseguirían la creación de esta canción que con el tiempo se convertiría en su sello distintivo.

No es para menos considerando que la letra y el ritmo de Ordinary World son excelentes para una tarde con galletas de animalitos siendo frotadas en las muñecas. Pesimista y resignada a la vez, Ordinary... muestra la sinrazón de un mundo que no cambiará porque, con todo, seguimos siendo casi los mismos desde hace 2 millones de años. Melodía que me gusta citar de vez en cuando en este espacio cuando estoy en época de resignación estoica (la buena, no su remake chafo judeocristiano):

But I won't cry for yesterday
there's an ordinary world
and I will learn to survive.

sábado, abril 23, 2005

Comentario del día sobre la cuenta regresiva: Ahora sí, 10 el número perfecto:

10. Película: Dr. Strangelove or How I learned to stop worrying and love the bomb (Dr. Insólito) de Stanley Kubrick. Mi comedia favorita de todos los tiempos. Una sátira corrosiva acerca de la paranoia mundial en tiempos de la guerra fría. El combate representado como un juego de simios (algo no muy distinto a la realidad): generales mujeriegos que se vuelven locos y atacan al enemigo, paranoicos irritables que manotean y gritan a la menor provocación y una carga de humor negro tanto como el color de la película. Eso sí, el plato fuerte llamado Peter Sellers. Él consigue amasar prácticamente toda la cinta siendo un presidente un tanto ingenuo, un general taimado y un científico medio nazi con habla robotizada (nuestro Dr. Strangelove).

Las joyas en el filme abundan. Todo mundo sabe cómo acabar el mundo en una guerra nuclear, pero nadie sabe cómo detenerla horas antes de que empiece. El origen del nombre del doctor. La sala de consejo y esa frase de "Don't fight at the hall of war". El embajador De Sadesky (todo él). Y obviamente la escena inmortal: Slim Pickens (el mayor King Kong) empujando a la bomba pues se ha quedado atorada y luego cuando cae, montarla en una especie de éxtasis como si estuviera en un rodeo. La imaginación y el sarcasmo de Kubrick a su máxima expresión.

Dr. Strangelove o mi alter ego en el messenger. Siempre ha sido mi nick.

10. Libro: El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha de Miguel de Cervantes Saavedra. Cuatrocientos años y el Quijote sigue cabalgando. No hay novela en habla española que logre conjuntar un par de personajes tan entrañables como lo son Don Quijote y Sancho Panza. Alonso Quijano, un hombre enloquecido por leer novelas de caballería, encuentra su perfecto complemento en Panza, un labriego sin mayor educación pero con una gran sabiduría que refleja en los innumerables refranes que dice a lo largo de la obra.

¿Quién no recuerda los molinos de viento, la Dulcinea del Toboso, Sancho como gobernador de la Ínsula Barataria (mis episodios preferidos), los genios maléficos que asediaban al Quijote? Él en su locura podía ser más cuerdo que muchos de los que se consideran en sus cinco sentidos en este mundo. Es también la historia de sueños imposibles que impulsan al hombre a vivir. La leí por primera vez en una edición fabulosa hecha a la manera de un cómic que respeta el contenido y lo hace más deleitable. Y este año tengo ganas de volver a recorrer esos caminos de los reinos de España.

En un lugar de la Mancha de cuyo nombre no quiero acordarme...

10. Canción: Policy of truth de Depeche Mode. ¡Oh sí!, esa policy of truth que tantos dolores de cabeza (y de sentimientos que también son de cabeza) me costó. Originalmente esta canción representaba para mí un buen espacio retro para acordarme de mis tiempos de secundaria. Luego, con el paso del tiempo, pasó a describir de manera perfecta una de aquellas relaciones tormentosas que han sucedido en mi vida desde mi entrada al lado oscuro.

No abundaré mucho en el tema pero tiene que ver con un aspecto que en un plano teórico creo tener más o menos resuelto, aunque en la práctica no sé cómo funcione: la fidelidad en una relación de pareja. Mi ex sostenía (Kinsey dixit) que la fidelidad en el aspecto sexual era solo un invento, algo sin importancia, pues implicaba situaciones de posesión sobre la otra persona, lo cual no venía al caso en una relación donde se supone que ambas personas son libres. Yo sostenía (esposa de Kinsey dixit) que la fidelidad está ahí para no hacernos daño, para no sufrir pensando en ¿qué fue lo que me faltó?, ¿qué es lo que no di para que se fueran con alguien más?. El arreglo: cada quien seguiría su propia idea pero si en algún momento yo resultaba cornudo (o él, algo improbable de mi parte) me gustaría saberlo.

Así implanté dicha policy of truth. El día que me tocó experimentar el hecho de "me acosté con alguien más" fue muy difícil. Y sí, debí haber hecho caso a Depeche Mode cuando dicen:

Never again it's what you thought
the time before.

viernes, abril 22, 2005

Comentario del día acerca de la cuenta regresiva: Once o dos veces uno...

11. Película: Trois couleurs (Tres colores) de Krzysztof Kieslowski. Una película dividida en tres, tal como su título y los colores de la bandera de Francia a los que hace referencia. Tres historias que se interconectan en distintos puntos del cuadro general, pues el destino (un motivo que se repite en las películas de Kieslowski) de una u otra forma terminará por unir a los personajes de las tres cintas.

Tres cuadros tres: En Bleu aparece la desesperación de una mujer por sobreponerse a la pérdida de su marido y su hija. Poco a poco irá transformando el recuerdo que tiene de él y a la vez, se enfrentará al hecho de continuar con su obra. La venganza se hace presente en Blanc: Karol Karol deberá recorrer un camino de ida y vuelta entre Francia y Polonia para consumar su matrimonio y su vida en general. Por último, Rouge muestra más claramente cómo el destino puede estarnos acercando y alejando de la gente que formará parte importante de nuestras vidas: tal vez alguna vez tropezamos con ellas sin darnos cuenta, tal vez tuvimos algún pensamiento en común y pasamos uno al lado del otro...

Es en el poema de Wislawa Szymborska en el que está inspirado Rouge donde está plasmada la esencia de esta trilogía imprescindible en este recuento: "Cada principio es solo una continuación, pues el libro del destino siempre está abierto a la mitad"

11. Libro: La Odisea de Homero. "Háblame musa de aquel varón de multiforme ingenio..." Así comienza la que puede ser considerada como una de las primeras novelas en aparecer en Occidente. Hay que considerar que fue escrita por una especie de mito: no sabemos si realmente existió Homero y menos si él fue quien compuso este poema. También hay que ver que, a diferencia de su antecesora, la Odisea no se concentra en la lucha de un pueblo contra otro, sino mas bien es el camino que un hombre deberá recorrer para ser digno de regresar a su casa con la dignidad que le corresponde.

Odiseo (o Ulises en la versión latina) no rehúye al peligro, pero tampoco se le avienta de frente: al contrario, utiliza su malicia para librarse de todo aquello que le pueda estorbar. Por eso es que los dioses lo castigan, puesto que hace que una guerra se gane no con un honroso combate, sino por medio de una trampa. La Odisea se ha convertido en sinónimo de un viaje lleno de peripecias, pero también de cómo esas situaciones pueden ser resueltas con la suficiente astucia. La Odisea es pues un viaje por la vida misma.

11. Canción: E-bow the letter de R.E.M. De entre las canciones de este grupo que más me gustan, ésta se encuentra en un lugar especial. No me recuerda a una época particular de mi vida, es más, tengo poco de haberla conocido pero desde que la escuché se convirtió en una de mis favoritas. La razón: su aparente ilógica, su parecido más a una especie de lista con música de fondo. No es una canción en un sentido convencional.

Tampoco es lógico ni convencional a lo que hace referencia: un posible enamoramiento, una infatuación que no deja pensar y todo sale en desorden, o tal vez un asedio y esta canción representa lo último que se puede articular a decir antes de rendirse. Con Patti Smith repitiendo incesantemente "I'll take you over there..." y Michael Stipe hablando confusamente ésta parece la hipótesis más adecuada. Como en todo asedio de este tipo, al final terminamos rindiéndonos porque desde el principio deseamos ser conquistados:

Aluminum tastes like fear
adrenaline, it pulls us near

jueves, abril 21, 2005

Comentario del día sobre la cuenta regresiva: 12 números en el reloj, 12 meses en el año, 12 días...

12. Película: Bronenosets Potyomkin (Acorazado Potemkin) de Sergei Eisenstein. Hay quien dice que el quid, el arte en el cine es la edición. Acorazado es entonces tal vez el primer filme que lleva esta característica a niveles magistrales. Eisenstein maneja un estilo de dirección trepidante, que lleva a la cinta a no perder su ritmo en ningún momento, y en cambio conseguir momentos más y más emocionantes a lo largo de ésta. La historia de un motín que deviene en tragedia local proporciona una serie de imágenes que, como parte del ascenso del movimiento socialista en Rusia, forman parte de la memoria humana.

No es solo lo que se ve en la pantalla lo que causa tal impacto, sino como señalé en un principio la manera en cómo está armada la estructura de la película. La famosa escena de las escaleras de Odessa no sería tan impactante de estar compuesta por un solo plano. Es en la combinación de la carreola cayendo, la madre mirándola impotente y luego el reclamo de ella sola frente al pelotón lo que inmortaliza a esta sucesión de imágenes. Eisenstein supo unirlas de manera que, a pesar de ser fragmentos aislados, el espectador pudiera poner las uniones y conseguir un efecto más allá del que producirían las piezas por si solas o si se hablara de una escena monolítica.

La música es otro parámetro importante a considerar en la cinta. Acorazado fue concebido sin una melodía en particular y Eisenstein señaló que cada generación debería ponerle a su película la música que creyera conveniente. La versión más común que acompaña a estas imágenes es una reunión de fragmentos de obras de Shostakovich. De entre las veces que la he visto, una me tocó con orquesta en vivo. Sin embargo, al final el resultado es el mismo: cuando termina la proyección tengo ganas de gritar ¡¡¡¡¡¡Viva la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas!!!!!!!!

12. Libro: El gatopardo de Giuseppe Tomasi di Lampedusa. Una novela acerca de una clase decadente que de una u otra forma intenta sobrevivir al paso del tiempo. La caída de la nobleza de los reinos que antes conformaban lo que hoy era Italia inspira a Lampedusa a crear el personaje del Gattopardo: el príncipe Salina. Observador sagaz de su época, Salina se da cuenta que es necesario acercarse a la clase social en ascenso para poder conservar aquello que representa su élite. No por nada advierte que aunque la situación ha cambiado no ha dejado de ser un simple maquillaje, pues tarde o temprano los ganadores crearán su propia nobleza dejando al orden intacto.

Lampedusa refleja su propia situación casi un siglo después. Último remanente de su estirpe y de la moribunda nobleza italiana a mediados de 1950, escribe esta novela que se convertirá en su obra única. Con gran ironía se burla de esos arribistas que han accedido a la riqueza y el poder y, sin importar qué tan alto lleguen, encontrará las raíces innobles de su origen.

Por otra parte, es también capaz de crear imágenes tan bellas como la de la muerte del príncipe. Utilizando la descripción de un arroyo que se convierte en río y termina confundiéndose con el mar de la inexistencia, la partida de este mundo del príncipe Salina permanece como uno de los mejores momentos de la novela. Tal vez, la muerte sea así de dulce como Lampedusa la retrata...

12. Canción: Thriller de Michael Jackson. Recuerdo la portada del disco donde venía esta canción y todavía Michael Jackson era negro, tenía nariz chata y el pelo chino. Sus canciones estaban en lo más alto de las listas de popularidad. Todo mundo quería imitar sus pasos de baile y su música era un pop fresco y hasta cierto punto único comparado con lo que se escuchaba en esos entonces.

Thriller no recuerdo bien si inspiró una película o una especie de mediometraje de una hora. Lo que sí me acuerdo es que lo que haya sido la vi. No hace falta decir que yo, pequeño infante, estaba hecho un alarido del miedo que me producía ver a Michael Jackson (chamarra roja de por medio) convertido en hombre lobo y luego en una especie de zombie. Sin embargo, ahí estaba el disco en mi casa porque yo quería escuchar la canción.

Desde ahí se notaban mis tendencias masoquistas... la verdad es que Freud tenía razón.

miércoles, abril 20, 2005

Comentario del día sobre la cuenta regresiva: El despertar a los trece...

13. Película: Citizen Kane (Ciudadano Kane) de Orson Welles. Si Shakespeare hubiera sido director de cine habría hecho esta película. Kane es un personaje fascinante: su vida parece resuelta desde un principio al ser literalmente comprada por un banco. De ahí en adelante lo único que tiene que hacer es lo que él quiere. Joven idealista que se convierte en su antítesis al paso de la edad, Citizen Kane es la historia de una caída: a pesar del éxito, el dinero y la popularidad obtenida en su vida, los proyectos más importantes de Kane no terminan por cuajar. Sus matrimonios y su campaña política se convierten en fracasos que irán minando poco a poco su persona y harán que se cuestione acerca del momento en que su vida cambió irreversiblemente.

Con movimientos de cámara sorprendentes y una edición impecable, Citizen Kane regala momentos tan poderosos que aún el día de hoy siguen influyendo en distintas películas, series de televisión y prácticamente en todo medio donde haya imágenes. Ese momento hamletiano cuando Kane - Welles sostiene la esfera de nieve es inmortal: el personaje mira hacia su pasado y su futuro inevitable, tal como Hamlet lo hizo sosteniendo a la calavera en la célebre escena del cementerio. Esa noche que vi por primera vez la película, la emoción producida me detuvo el sueño.

13. Libro: El pato silvestre de Henrik Ibsen. La principal preocupación moral en la obra de Ibsen es la verdad y cómo el individuo se relaciona y enfrenta ante ella. Si bien el argumento principal en Ibsen es la liberación a través de la verdad, a pesar de los estragos que cause en El pato silvestre la situación parece invertirse. En ciertos momentos Ibsen habla de la necesidad de una "mentira vital", es decir, de un engaño que sostendría la vida de un personaje y que al revelarlo precipitaría su transformación o destrucción.

A pesar de haber leído la obra hace ya varios años, la cuestión de Ibsen sigue presente en mi vida. ¿Qué tan benéfico puede ser enterarse de la Verdad?, ¿es preferible un engaño para no perder la felicidad actual y convertirla en la desolación real?, ¿es la verdad siempre lo preferible? Hoy en el blog de Nemorensis encontré una frase de Lovecraft adecuada a estas cuestiones: "Algún día, el poner junto todo el conocimiento disociado, se abrirán vistas tan terribles de la realidad que deberemos ya sea enloquecer por la revelación, o huir de la mortal luz hacia la paz y seguridad de una nueva era oscurantista".

13. Canción: What's up? de Four Non Blondes. Linda Perry y su extraño conjunto noventero regalaron esta canción que se convirtió en todo un acontecimiento para los pubertos de esta época, incluyéndome yo. Recuerdo que era una cita obligada ver los videos que pasaban en el canal 7 cuando recién se convirtieron en Azteca, y ahí escuchar todos los días en la tarde (antes de The wonder years) la música que en esos días estaba sonando.

Curiosamente justo en unos días se cumplirá lo que dicen las primeras líneas de la canción:

Twenty five years of my life and still
I'm trying to up that great big hill of hope
for a destination

Comentario misceláneo del día: Nuevas evidencias se van juntando alrededor del mundo. Los bloggeros han dado con esa peculiar similaridad y la apoyan con pruebas:

http://snarkyspot.blogspot.com/2005/04/hitlers-youth-small-potatoes-compared.html

Palpatine I, nuevo Papa.

martes, abril 19, 2005

Comentario del día sobre la cuenta regresiva: Catorce o las dos semanas...

14. Película: Hiroshima mon amour (Hiroshima mi amor) de Alain Resnais. La película que abre la puerta para esa reinvención del cine que se llama Nouvelle vague y que empieza con una ruptura en la manera de hacer las tomas, en las actuaciones, la construcción de la historia, la edición, en prácticamente todo aquello que define a una película tal y como la conocemos. Utilizando planos alternantes, Resnais abre la cinta con dos significados contrapuestos: primero, la pareja protagonista haciendo el amor que súbitamente desaparece entre todos aquellos que murieron o quedaron dañados por la bomba atómica en Hiroshima. Con una narración hipnótica, el director va revelando poco a poco a los personajes quienes se irán descubriendo entre sí al mismo tiempo que el espectador va conociéndolos.

Hiroshima... es una película donde la pasión del enamoramiento precede al conocimiento del otro, al hallazgo de la pareja. El final me deja helado con la revelación del Nombre que es a la vez la caída de los velos de la infatuación, para quedarse en los áridos terrenos del amor.

14. Libro: El extranjero de Albert Camus. Bajo el sol de Argelia, Camus presenta a un personaje rodeado por la nada. Insatisfecho y hastiado, su vida cambia radicalmente en el momento en que asesina a alguien más. El hombre debe aceptar la responsabilidad de sus actos y a partir de este momento buscar su libertad, o mas bien, su liberación de las ataduras de este mundo.

Camus plantea un mundo que acaba en la muerte. No hay más allá, no hay vida después de la vida y el cielo y el infierno quedan reducidos a meras caricaturas que palidecen ante los acontecimientos de este lado. Es en esta desesperanza donde, paradójicamente, surge una luz: no habrá más que experimentar después de la muerte, pues la conciencia del ser simplemente desaparecerá en el último aliento... afortunadamente.

14. Canción: Prawn-watching de Michael Nyman. En realidad debí haber puesto toda la banda sonora de A zed and two noughts, que a mi gusto es lo mejor que ha hecho Nyman. Pero ¿quién es Nyman?: uno de mis compositores favoritos, minimalista pero a la vez barroco. Lo conocí a través de las películas de Greenaway pero ya luego se volvería referencia obligada para mí desde la partitura de The Piano.

Sus composiciones tienen la bondad de parecer sencillas, pero en realidad contienen un matiz de variaciones que le dan una riqueza muy especial a cada una. Prawn-watching es un ejemplo claro: si bien empieza con unos cuantos acordes de violines poco a poco aparecen modificaciones en las notas. Esto dará como resultado más acordes que se turnarán y sobrepondrán unos sobre otros y luego permitirán la entrada de nuevos sonidos mediante algunos instrumentos de aliento. Al final la melodía súbitamente se detendrá, de la misma manera en como espontáneamente creció.

Comentario misceláneo del día (III): Ya anunciaron la selección oficial en Cannes. Lo más interesante: la revancha por venir. De nuevo Gus van Sant contra Lars von Trier. A pesar de que Elephant es una muy buena película no tenía nada que hacer contra Dogville hace un par de años. Esta vez será Last days de van Sant sobre un cantante con ciertas similaridades a Kurt Cobain y Manderlay de von Trier, la muy esperada segunda parte de USA: Land of Opportunities. Habrá que estar atentos.

Comentario misceláneo del día (II): Se me vienen una serie de frases a la cabeza para hablar sobre la elección de Ratzinger como Papa. No las escribiré todas, pero dejo una que sintetiza prácticamente a todas ellas:

"Ratzinger está idéntico al Emperador Palpatine".

He dicho.

Comentario misceláneo del día (I): Si la Carretera Nacional, Garza Sada, Félix U. Gómez, López Mateos y el antiguo camino a Roma forman una sola calle continua... ¿por qué no existe una ruta de camión que la recorra? Se echaría uno el trayecto de Apodaca al Tec en una hora con tráfico regular.

lunes, abril 18, 2005

Comentario sobre la cuenta regresiva: Los febriles 15...

15. Película: Bridget Jones's Diary (El diario de Bridget Jones) de Sharon Maguire. Todo mundo tiene algún placer culpable, es decir, algún gusto extraño ante el que se experimenta una sensación de "¿cómo me puede atraer esto a mí?" pero a la vez no se deja de disfrutar. La comedia romántica en el cine es parte de uno de estos placeres y mi favorita es Bridget Jones. Es el papel con el que Reneé Zellwegger me hizo parte de sus admiradores incondicionales y del que no me dejaré reír con sus pantaletas, su disfraz de conejita y todo el patetismo con el que desfila en esta cinta.

Igualmente Bridget Jones se ha convertido en una especie de broma cruel hacia mí mismo. Alguna vez yo mismo escenifiqué la escena donde canta All by myself en completa ebriedad y, si no tomo las precauciones necesarias, me convertiré en un clon de ella dentro de unos pocos años. Lo peor del caso es que lo disfrutaría mucho.

15. Libro: Cien años de soledad de Gabriel García Márquez. El Gabo es de esos casos curiosos en los que sus detractores y sus admiradores lo odian o aman con el mismo fervor. Extrañamente yo no puedo calificarme como fanático suyo porque solamente he leído Cien años... ya que sus otras obras nada más no me terminan de atraer. Hay algo en todas ellas de Cien años... que terminan palideciendo ante el reflejo de la obra primigenia y me aburren a la quinta página. Por eso cada vez que alguien me pide mi opinión sobre García Márquez le digo que lea cualquier cosa de él exceptuando Cien años..., y mejor que la deje para el final.

No es que la novela sea mala, al contrario, para mi gusto es asombrosa. Contiene uno de los dos inicios más memorables que se hayan escrito en lengua española ("aquella tarde frente al pelotón de fusilamiento...), y a pesar de la escasez de nombres para los personajes es relativamente fácil distinguir a uno de otro. Los atributos de tales nombres persisten a pesar de que a cada rato un José Arcadio muera para dar paso a otro y los Aurelianos pululen con la misma facilidad con la que fallecen. Existen detalles que todavía recuerdo a pesar de haber leído hace mucho tiempo la novela como la risa de Pilar Ternera que espantaba a las palomas, la plantación y el tren lleno de muertos, la fiebre del insomnio, las mariposas de Mauricio Babilonia, el padre que tomaba chocolate para elevarse en el aire y sobre todo a Úrsula Iguarán, matriarca y testigo de la historia de prácticamente toda la estirpe Buendía. Cuando Úrsula muere, a la novela solo le queda precipitarse hacia el final pues se pierde uno de los elementos de unión más visibles que hay dentro de ella.

Lectura perfecta para un adolescente en la plenitud del calor del despertar sexual. Tengo todavía muy presentes aquellas palabras de José Arcadio cuando dice qué se siente cuando se hace el amor: "es como un temblor de tierra".

15. Canción: It's all coming back to me now interpretada por Céline Dion. A veces mi lado meloso puede ser tan grande como el misantrópico. Ejemplo de esto son los seis discos que poseo de Céline Dion y del cual mi favorito sigue siendo el Falling into you. Nótese que este material es anterior a Titanic por lo que mi gusto hacia Céline Dion solamente fue potenciado. Falling into you representa el primer CD que tuve para la primera reproductura de estos discos que también fue mía. Como único álbum a la mano no tardé en aprenderme la letra de las canciones y, aún el día de hoy aunque Céline no sea tan de mis agrados, puedo cantarla tan pronto escuche la melodía.

La canción que escogí el día de hoy representa ese espíritu de primeras veces. Es la primera melodía del disco y por lo tanto, la primeras notas donde escucho la voz de Céline Dion en el recuerdo de aquellos años que todavía hoy siguen siendo importantes:

If I kiss you like this
and if you whisper like that
it was lost long ago
but it's all coming back to me

domingo, abril 17, 2005

Comentario del día sobre la cuenta regresiva: Los dulces dieciseis:

16. Película: Un chien andalou (El perro andaluz) de Luis Buñuel. El surrealismo y el cine eran un matrimonio anunciado. En la búsqueda de nuevas expresiones artísticas, el movimiento surrealista de principios del siglo XX encontraría un vehículo perfecto en la imagen en movimiento para poder construir mundos y escenas oníricas más allá de toda lógica. Este matrimonio todavía continúa creando imágenes memorables, tal vez la más reciente sea Mulholland Dr. de David Lynch.

Mientras tanto, en sus comienzos, un joven Buñuel y un joven Dalí se juntan para escribir y crear una película que causaría sensación en su momento. Sin existir historia que contar pero sí imágenes que transmitir aparecen ante nuestros ojos las escenas de un flirteo, de una mano llena de hormigas y de otra que es cuidada por un ser andrógino en la calle, de un burro muerto sobre un piano de cola y de dos seminaristas que se caen de la bicicleta (Buñuel y Dalí) entre otros cuadros. La imagen, obviamente, la más poderosa y que aún es difícil verla es ese corte del ojo que se traslapa con la luna dividida por una nube. Uno de los momentos indelebles de la historia del cine y que se han convertido en parte del acervo de imágenes de la humanidad.

16. Libro: Pierre Menard, autor del Quijote en Ficciones de Jorge Luis Borges. Mi cuento preferido de Borges. Sin embargo, ¿es un cuento?... hay momentos en los que siento que Borges está dando más bien la descripción de algo que fue cierto: que realmente existió un Pierre Menard que quería volver a escribir El Quijote. El cuento además de su muy eficaz confusión entre realidad y especulación remite a una cuestión todavía más curiosa: ¿es posible sentir, pensar, vivir como alguien de manera que se pueda experimentar lo mismo que el otro?; porque Pierre Menard no quiere escribir una nueva versión de El Quijote sino desea hacerlo palabra por palabra, idénticamente a la obra de Cervantes. La cuestión es experimentar lo mismo que Cervantes para que las palabras salgan iguales.

A pesar del absurdo que podría entrañar este argumento en la vida real (¿es real?) han sucedido casos similares: ahí está la versión de Psycho de Gus van Sant con el mismo script y tomas que la de Hitchcock. O si no, pueden buscar por la red a un tipo que se ha dedicado a rehacer de una manera curiosa, varias escenas (stills) de Dr. Strangelove de Stanley Kubrick. Baste decir con que ha visto la película unas 300 veces. Muy extraño.

16. Canción: Material girl de Madonna. Si hay una canción que define a Madonna en los ochentas y que ha perseguido a la ahora Esther durante toda su vida es ésta. No solo por el descaro con el que calca a Marylin Monroe (una de sus más antiguas fijaciones) en el video, si no también porque prácticamente Material girl se convirtió en un subtítulo, un alter ego de Madonna. Desparpajo y flecos ochenteros a más no poder, la chava que vive en un mundo material y que baila con Sean Penn para luego casarse con él y no querer a volver a saber nada de su vida, creó un momento de esos de escándalo que solo ella sabe hacer.

En la sociedad conservadora-reaganiana-thatcheriana tan parecida a la fundamentalista-bushiana-condoleezesca del día de hoy, Madonna todavía podía escandalizar a las buenas conciencias y ganar publicidad a lo Padre Amaro. Obviamente yo estaba muy chico cuando esta canción tuvo su momento pero aún la recuerdo y de alguna manera la música me atrapaba. A los 13 años me reencontré con ella en un CD de The immaculate collection, y con el paso del tiempo se convertiría en una de mis canciones - icono infaltable en esta lista:

'Cause we are living
in a material world
and I am
a material girl

sábado, abril 16, 2005

Comentario del día sobre la cuenta regresiva: Los terribles y prometedores 17...

17. Película: Annie Hall de Woody Allen. Annie Hall o por qué Woody Allen, no importando qué película haga, es uno de mis directores favoritos. En el New York de finales de los setentas se cuenta la historia de una pareja improbable: la de Alvy Singer, comediante de stand up un tanto fracasado y la de Annie Hall, esa musa en la que se convierte Diane Keaton. Allen, a pesar de retratarla como un personaje que se encuentra junto a él, le deja ese aire esquivo, etéreo y enigmático que toda mujer objeto del deseo masculino posee.

Las obsesiones de Allen se encuentran más que presentes en esta película: las explicaciones psicoanalíticas, el artista bloqueado/frustrado/neurótico/atrapado en una relación donde ya no sabe si ama/desea/quiere/admira a la mujer con quien convive. Dos veces la he visto y nunca con subtítulos en español, y tal vez no los necesite, porque la atmósfera de Annie Hall es lo suficiente hilarante y melancólica con los gestos de Allen, la naturalidad de Keaton y todas esas escenas que para mí son de lo mejor que he visto en mi vida alleniana: la conversación en el balcón, Annie Hall durmiendo/no durmiendo-abandonando el cuerpo y la cola del cine con la conversación sobre Marshall McLuhan. F-e-n-o-m-e-n-a-l.

17. Libro: La historia interminable de Michael Ende. Fantasia o los territorios literarios de la A a la Z. Ende crea dos novelas de aventuras en una: la primera parte es el héroe al rescate de un mundo a punto de desaparecer y de donde le llegarán todas las pruebas y ayudas típica de una trama de este tipo; la segunda es la caída del héroe y su aventura hacia adentro, una búsqueda en la que Bastian tendrá que encontrar a Bastian.

¿Qué es lo mejor de este libro para mí?: El papel de los recuerdos. Pocas veces se hace una apología del recuerdo como la que realiza Ende en este libro. Los recuerdos en devaluación acosados por el pensamiento tan ampliamente aceptado del carpe diem, seize the day, vive el presente se ven revalorados por la trama de esta novela: el héroe está hecho de ellos, su ausencia o su negación lo pierden. ¿Y qué haría yo sin mis recuerdos, sin mi memoria que es mi mayor bien y mi mayor problema? Preferiría morir a no recordar.

17. Canción: Zombie de The Cranberries. Melodía perfecta para recordar la transición de la secundaria a la preparatoria, en esta lista no podía faltar algo de The Cranberries. Sin ser uno de mis grupos favoritos sí me ha traído una serie de canciones que forman parte de la banda sonora de mi vida, y Zombie es la más remarcable de todas. A pesar que en su momento no entendía la letra y que resultaba ser un recuento de las luchas que se han dado en Irlanda desde su independencia, la canción no deja de ser efectiva en su ritmo y con esa voz inolvidable de Dolores O'Riordan llena de rabia y enojo:

In your head, in your head
Zooooommmbieeeee
What's in your head, in your head
Zombie

viernes, abril 15, 2005

Comentario del día sobre la cuenta regresiva: Dieciocho y regresando a la minoría de edad...

18. Película: Underground (Érase una vez un país...) de Emir Kusturica. Hay cineastas que hacen su mejor película justo antes de "chafear" en el más burdo sentido de la palabra. Le sucedió a Greenaway después de The pillow book, a Tarantino después de Pulp Fiction y tal vez a los Coen después de The man who wasn't there. Sin embargo, estas últimas cintas tienen elementos que las hacen inolvidables y en el caso de Kusturica se da un balance muy cuidado entre la denuncia social y política y la fantasía fellinesca a punto de desbordar.

Kusturica parte de la historia de dos hermanos a finales de la Segunda Guerra Mundial en Yugoslavia y crea un panorama de la historia de los Balcanes desde ese punto hasta los noventas. Por medio de un guión muy efectivo logra identificar este período con una lucha fraticida sin sentido y sin fin. En el camino crea imágenes memorables como el vestido rojo de la protagonista, la destrucción del zoológico, la novia volando por el escenario y sobre todo, la banda característica de Kusturica, persiguiendo a los personajes en los momentos más delirantes.

La vi en el Tec en alguna de esas proyecciones que se organizaban de vez en cuando. Definitivamente, una de las mejores películas de los años noventa.

18. Libro: La región más transparente de Carlos Fuentes. Primera novela de Fuentes, y, aunque no es la que más me gusta de él (prefiero La muerte de Artemio Cruz), constituye un fresco equiparable a la tarde de domingo en la Alameda pintada por Diego Rivera. Aquí, el desfile de personajes toma voz y la novela crea una imagen panorámica del México de los años cincuenta. Fuentes coloca el germen de una de las cuestiones más recurrentes en su obra literaria: la identidad de México como país.

El diagnóstico no puede ser más desolador: la Revolución, momento a partir del cual en el discurso oficial se identifica con la renovación del país, no ha sido más que una farsa. Dicho acontecimiento solo sirvió para desplazar a la antigua burguesía porfiriana y desplazarla por una nueva: la de los cachorros de la Revolución. Por desgracia esta historia no ha cambiado: ahora sus nietos y biznietos siguen ocupando los mismos cuadros, los mismos puestos heredados por generaciones. Fuentes desde hace cincuenta años se dio cuenta que el México del siglo XX era una farsa... y lo sigue siendo.

18. Canción: El chorrito de Francisco Gabilondo Soler. ¿Cómo no recordar a Cri Cri? Él, Chabelo y el Tío Gamboín (en Monterrey también Pipo pero yo no vivía aquí) representaban años de continuidad entre generaciones acerca de lo que el entretinimiento para niños significaba. Las canciones de Cri Cri seguramente las oyeron tus papás cuando eran niños y luego te compraron los discos (aquellos discos negros de vinil de la colección de Selecciones) y tú te las aprendiste, y las escuchabas en el salón de maternal, y de ahí en el kinder y todavía más allá entrado en la primaria. Seguramente no te perdiste el programa especial con Plácido Domingo y Mireille Mathieu cantando tus canciones favoritas, junto a ese grillo vestido de frac sentado sobre ese radio antiguo.

También seguramente te tocó ver, en uno de esos momentos que rompían la costumbre, cuando Zabludovsky interrumpió la programación de aquella noche de diciembre para anunciar que Cri Cri había muerto. Y te pusiste triste y en algún lugar anotaste la fecha para que no se te olvidara.

De entre tantas canciones había que escoger alguna. Yo me quedo con El chorrito:

Allá en la fuente había un chorrito
se hacía grandote se hacía chiquito
estaba de mal humor
pobre chorrito tenía calor.

jueves, abril 14, 2005

Comentario del día sobre la cuenta regresiva: Diecinueve y nos faltan menos...

19. Película: Apocalypse now (Apocalipsis ahora) de Francis Ford Coppola. Hay personas que se refieren a ésta como la última obra maestra de Coppola. Para mí es una de las películas más impresionantes que he visto. La secuencia inicial es inolvidable: de fondo Jim Morrison cantando This is the end, en las imágenes un avión rociando napalm sobre la selva y el bosque (y por ende, la pantalla) se incendia en un tono naranja inolvidable. La cinta es una retrato implacable sobre la guerra, sobre el absurdo que implica estar ahí y la inexistencia de los motivos para luchar. ¿Para qué debían estar esos americanos en una selva a miles de kilómetros de su país? Las respuestas no surgen.

A lo largo del filme desfilan una galería de personajes: soldados surfistas, actrices porno, oficiales enloquecidos, franceses que se quedaron atrapados en Indochina. Todos ellos terminan construyendo el cuadro de una búsqueda: la del coronel Kurtz. En un paralelismo muy ingenioso conseguido en el guión, se adapta la novela de Joseph Conrad Corazón de tinieblas, convirtiendo la historia de la búsqueda de un comerciante de marfil en la de un oficial del ejército. Sin embargo tanto el personaje de la novela de Conrad como el de la película de Coppola se encuentran enloquecidos. La travesía es un descenso al infierno en la tierra de nadie. Kurtz (un impresionante Marlon Brando) se ha convertido en una especie de dios en la Tierra. La guerra es él. La vida es él. La destrucción es él. El final, idéntico a la novela de Conrad: ...el horror, el horror.

19. Libro: El héroe de las mil caras de Joseph Campbell. ¿Cómo crear al mito por excelencia: el Héroe?, ¿cómo esta historia se repite una y otra vez en toda la humanidad?, ¿qué o quién está llamado a ser Héroe? Campbell en este libro disecciona la figura del Héroe: encuentra sus orígenes, su desarrollo, las pruebas por las que debe pasar y se da cuenta que prácticamente el relato se ha contado en innumerables ocasiones con pequeñas variantes durante la Historia.

Mis relatos favoritos son aquellos en donde existe el camino de un Héroe. El libro de Campbell constituyó para mí una muy buena referencia sobre cómo estas historias se crean y por qué tienen tanto impacto sobre nosotros.

19. Canción: Salamandra de Miguel Bosé. Cuando Bosé se empezó a hacer famoso en México a mediados de los ochentas, tuvo una serie de éxitos que forman parte del acervo de todos los que nos tocó escuchar esas canciones. En mi caso la favorita era Salamandra. ¿Por qué? No lo sé... tal vez solo sea cuestión de ritmo o de la extraña letra de la canción (o tal vez porque desde entonces captaba su mensaje subliminal):

En el reino de la salamandra
se murmura de un tal ruiseñor
que devora semilla de hombre
que sola se queda
y se consume en pasión...

Comentario del día sobre los terremotos de abril: Antes de seguir con la cuenta regresiva hay una serie de acontecimientos que han sucedido con personas cercanas o conocidas por mí y que de una u otra forma implican una especie de terremoto, ya que están empezando a generarme preguntas que tendré que responderme próximamente:

- Gaby, una amiga que se había ido a estudiar a Vancouver, 3 meses después de estar allá me dice "siempre no me gustó, me regreso a México a buscar trabajo". Yo me quedé con la boca abierta, aunque no luego de pensarlo no me sorprende tanto que haya cambiado de decisión.
- Luego, mi amiga Vero me manda un mensaje diciéndome: Me regresé de Argentina. Aquí sí me quedé petrificado. Ella tenía años planeando ese viaje para vivir en definitiva allá. Incluso había ido el verano pasado y se pasó una temporada fabulosa. ¿Por qué se regresó? Es algo que todavía no me ha comentado. Me preocupa... sí y mucho.
- S. (omitiré su nombre) se acaba de divorciar. Yo sabía que su matrimonio no iba a durar mucho, pero creo que se alargó más de la cuenta y ahorita no la está pasando bien. Hay amenaza de irme a Reynosa este fin de semana para ver cómo está.

Por otro lado hay una noticia de esas que me levanta el ego:
- Hace un par de años a un chavo que estaba unos semestres más abajo lo estaba pervirtiendo en una dinámica similar a la de Dangerous liaisons. Hubo incluso una ocasión en la que estuvo a punto de ocurrir un beso entre los dos. Sin embargo, yo no me atreví a consumar nada porque en ese momento estaba involucrado en una relación (¿¿¿¿????, no sé si ya ahora le podría llamar así, pero esa es otra historia) y mi espíritu de vicômte Valmont no estaba tan desarrollado. El caso es que desde entonces mis sospechas hacia ese chavo sobre su pertenencia al lado oscuro estaban presentes. Esta semana me confirmaron haberlo visto en cierto antro de la esquina de Félix U. Gómez y Madero muy divertido.

Lástima que no me lo escabeché en su momento.

miércoles, abril 13, 2005

Comentario del día sobre la cuenta regresiva: Zwanzig...

20. Película: Leaving Las Vegas (Adiós a Las Vegas) de Mike Figgis. Esta película no está recomendada cuando se tienen intenciones suicidas, por lo tanto estoy expresando lo contrario de cuándo hay que verla. Leaving las Vegas es el retrato de la caída y destrucción de dos personajes completamente entrañables y, a la vez, repulsivos: un alcohólico que decide terminar su vida en la mayor borrachera de su vida y una prostituta, especie de centinela, que lo acompaña en este trance. No hay salidas fáciles, no hay redención por medio del recurso barato del enamoramiento de los protagonistas. Al contrario, la película no se aparta del trayecto inicial. Es mas bien la preparación a una autoinmolación.

Embebido en su atmósfera depresiva, ver esta película alrededor de los 16 años correspondió de manera inigualable a la sensación de vacío pubescente de aquella época. Por primera vez después de salir de un cine deseaba que un carro me atropellara ahí mismo. Tiempo después he aprendido las distintas variaciones del vacío (la más reciente hoy, al ver L'avventura de Michelangelo Antonioni... más que excelente) en el cine y en la vida. El de Leaving... entre noches de alcohol y trompetas fúnebres forma parte especial de mis recuerdos.

20. Libro: El retrato de Dorian Gray de Oscar Wilde. Continuando con el ánimo decadente, qué mejor libro que Dorian Gray para ilustrar la inevitable caída de una imagen engañosa. Wilde, quien prácticamente abarcó todos los géneros literarios, explora en esta novela las obsesiones de un par de aristócratas ingleses: Lord Henry y el pintor Basil Hallward hacia el joven Dorian, ejemplar único de juventud y belleza. En una deificación de la figura de Dorian, Basil inducido por Lord Henry pinta el famoso retrato. Símbolo de una figura artificial y sobrevalorada, Wilde utiliza esta pintura para ironizar sobre la banalidad de la belleza y su final en polvo y muerte como cualquier otro objeto finito en este mundo.

20. Canción: Live and let die de Paul McCartney. Así como todo admirador de The Beatles tiene su canción favorita, también tiene su Beatle consentido. En mi caso es Paul McCartney. Si esto me convierte automáticamente en un fresa, un vendido y un admirador del lado light, chessy & pop de The Beatles... me vale. Live and let die es una canción fresca, perfecta para una película Bond, con un manejo de ritmo que junta dos canciones a la vez: una hard rock y una pop. Además, de pocas canciones se ha hecho un cover tan bueno como el que hizo Guns n' Roses: la letra y música quedan perfectas para el desparpajo de Axel y la ejecución de Slash (y eso que no son santos de mi devoción). Solo queda por decir:

So... live and let die
Live and let die...

martes, abril 12, 2005

Comentario sobre la cuenta regresiva: Vingt et un.

21. Película: Todo sobre mi madre de Pedro Almodóvar. En su etapa melodramática, que se estaría consolidando desde La flor de mi secreto, Almodóvar llega a crear una obra maestra con esta cinta. Consigue un retrato múltiple de lo que representa ser madre a través de la creación de personajes inolvidables, con una personalidad y objetivos deliciosamente delimitados. Manuela, Agrado, Huma Rojo, la hermana Rosa y su madre desfilan ante la pantalla mostrando cada una su tragedia personal. Manuela, centro de la trama, debe hacer un viaje al pasado para encontrar a quien es el padre del hijo que perdió. En esta travesía, Manuela debe volverse madre de otros personajes hasta la liberación final de estos.

Almodóvar utiliza uno de sus recursos narrativos favoritos: el espectador frente al espectáculo. La película inicia y termina con un telón, mientras que en la cinta como historia paralela se encuentra la representación de A streetcar named desire, o la proyección de All about Eve. Como puesta en escena, Todo sobre mi madre es muy efectiva... recuerdo cómo al caer el telón lloré por un largo rato.

21. Libro: El maravilloso viaje de Nils Holgersson de Selma Lagerlöf. Quien no haya leído este libro cuando era niño se perdió de un excelente viaje por Suecia, totalmente gratis y en el lomo de un ganso. Partiendo desde la granja donde vivía en el sur de este país (siempre la imaginé en un lugar cercano a Malmö), Nils emprende el viaje que los gansos migrantes de Suecia hacían cada año y regala un panorama que cualquier persona puede entender, haya estado o no en Suecia alguna vez en su vida.

Recuerdo que cuando lo leía, en una de las enciclopedias que había en la casa estaba un mapa bastante detallado de Suecia. Marcaba con lápiz cómo iba avanzando en el viaje hasta el regreso al punto de partida. Uno de mis primeros libros, y también de los que tengo un recuerdo perdurable.

21. Canción: Obstacle 1 de Interpol. Ya he comentado anteriormente sobre mi gusto por Interpol, de entre los nuevos grupos que han estado saliendo a la escena musical. Además esta canción me trae recuerdos de lo que podría llamar mi mejor época en León: cuando fue el Festival Internacional de Cortometraje en Guanajuato, me fui con Javier y pasamos un rato excelente. No solo las películas fueron para recordarse, conocimos a mucha gente con quien todavía el día de hoy nos seguimos llevando.

Javier llevaba el primer disco de Interpol puesto en el CD player del carro. Esta es la canción que recuerdo más nos gustaba, y por lo tanto, la que asocio mejor a esos días en los que no dormimos en 48 horas, pasando entre fiestas, proyecciones, cenas, bares, y un último y fenomenal rave en la calle subterránea totalmente inolvidable.

Y en todas esas escenas se escuchaba:

...It´s in the way that she posed.
It´s in the things that she puts in my hair.
Her stories are boring and stuff.
She´s always calling my bluff.
She puts the weights into my little heart,
And she gets in my room and she takes it apart.
She puts the weights into my little heart,
I said she puts the weights into my little heart.

lunes, abril 11, 2005

Comentario del día sobre la cuenta regresiva: Número 22.

22. Película: The sweet hereafter (El dulce porvenir) de Atom Egoyan. Recuerdo de la primera muestra de cine a la que asistí a inicios de 1997 (Ágora de la ciudad en Xalapa), The sweet hereafter se convirtió en un parteaguas con respecto a lo que para mí significaba el cine. La película me atrapó por su ritmo y su estructura en rompecabezas: era una invitación a no perder cuadro alguno para poder resolver el enigma. Justo a la mitad de la cinta se repite la secuencia inicial y, de aquí en adelante, todas la piezas empiezan a encajar. La historia de la tragedia de un pequeño pueblo revela también la incapacidad de un padre por comunicarse con su hija (en todos los sentidos) y lo que se oculta debajo de lo que en un principio pareció un simple accidente.

Egoyan no solamente me ganó como uno de sus admiradores. Me enganchó también a las muestras de cine y a la búsqueda de un cine más allá del que la marquesina de las salas comúnmente anuncia.

22. Libro: Muerte en Venecia de Thomas Mann. ¿De dónde obtener la inspiración necesaria para crear una obra de arte?: probablemente de un niño polaco que vacaciona en Venecia, por quien el protagonista de esta novela desarrollará una atracción enfermiza. No, no es un relato de pedofilia aunque en ocasiones lo pareciera. Por el contrario, Mann maneja con guantes de seda la obsesión de Gustav von Aschenbach hacia Tadzio y consigue el retrato de un ser decadente que se funde en el ocaso veneciano.

El calor malsano de los canales, las plazas ocultas, la playa y los rincones del Lido donde Gustav, voyeur consumado, toma fuerza para hacer su gran obra desnudan poco a poco la vida de un hombre que ya no tenía más por crear para sacar su último aliento. Es en este último viaje de liberación en el que Mann desarrolla un personaje inolvidable que contiene sus deseos, pero a la vez logra redimirse por ellos.

22. Canción: La mochila azul de Pedrito Fernández. Continuando con la revisión de mis primeros años, aunque no es un recuerdo que tenga muy claro, creo que es una de la primeras canciones que me gustaron. Según mi mamá, cada vez que la pasaban en el radio me ponía yo a gritar:

La de la mochila azul,
la de ojitos dormiloneesssss...

domingo, abril 10, 2005

Comentario del día sobre la cuenta regresiva: Día 23.

23. Película: The cook, the thief, his wife and her lover (El cocinero, el ladrón, su esposa y su amante) de Peter Greenaway. Greenaway tomó prácticamente todo lo que aprendió a Alain Resnais y a Federico Fellini y creó la que para mí es su mejor película. Tiene la mezcla perfecta de elementos que uno esperaría ver en una película de él: manejo impresionante de la luz y el color con ayuda de Sacha Vierny, música hipnotizante cortesía de Michael Nyman, tomas con referentes a Vermeer, vestuario estrafalario por Jean Paul Gautier y una historia de venganza y destrucción con uno de los mejores finales de todos los tiempos.

La vi por primera vez en Cineteca Nuevo León, tal vez en el año 2001. La pasaron solo un día y fue el gancho con el que Greenaway me atrapó para volverme un fanático de su filmografía. Al terminar la función salí extasiado con la frase Cannibal...! pronunciada con la catarsis de toda una ira liberada por Mrs. Spica interpretada por Helen Mirren. Inolvidable.

23. Libro: Las moscas de Jean Paul Sartre. Lectura realizada como parte de un taller de literatura en el que estuve, fue mi primer acercamiento a una obra de Sartre más allá de los fragmentos que había leído de él con anterioridad. Reveladora en su momento, la obra llegó en una época en la que me cuestionaba los límites de la libertad. Sartre me dejó helado en este relato donde el personaje de Orestes debe asesinar a su madre y padrastro para liberar a su pueblo. Sin embargo, este hecho lo encadena y lo condena a una paradoja entre su libertad como individuo y como ente social. He leído otros trabajos de Sartre y éste me parece uno de sus más accesibles y también uno de los más efectivos en cuanto a los propósitos del texto.

23. Canción: Sunday Bloody Sunday de U2. La primera canción de U2 que me gustó, si mi memoria no me falla. Hay gente que critica los sonidos de batería de esta melodía diciendo que arruinan la canción. A mí en cambio es lo que más me atrae de ella. El tono de marcha que producen estos arreglos quedan más que perfectos al tema de la canción. U2 supo hacer de un acontecimiento político y de resistencia civil un hit musical y con ello marcó mucho de su camino y su identidad en la escena musical de las 2 décadas y media en las que han estado presentes.

Comentario del día sobre el pasado que regresa:

...Y yo creía que ya no lloraría más por ti. Ayer en la noche todavía me salieron algunas lágrimas.

sábado, abril 09, 2005

Comentario del día sobre la cuenta regresiva: Siguiendo con la secuencia de ayer y aquí hasta la víspera...

24. Película: Barry Lyndon de Stanley Kubrick. La obsesión de Kubrick era la de hacer la película perfecta. Y debo admitir que estuvo a punto de hacerlo dos veces: una de ellas fue Barry Lyndon. En la búsqueda de la imagen por la imagen misma, Kubrick esperó meses para que la luz del sol ilumine de la manera que él quiere a Raymond Barry, mandó construir lentes especiales para que las cámaras pudieran funcionar con luces de velas, recreó la época de las guerras de la Europa continental del siglo XIX de manera exacta, y sobre todo, dotó a su película de una belleza inigualada consiguiendo imágenes fantasmagóricas envueltas en un halo dorado.

Además del logro técnico aparece también la historia del hombre que se vale de todos los trucos para ascender en la escala social. Barry es un personaje creado para ser detestado y, al terminar, debe ser compadecido al mostrar tanta debilidad como aquellos por los que se sirvió. Una cinta envolvente con escenas de guerra que son prototípicas del cine contemporáneo y que revela hasta donde puede llegar el esfuerzo de un director con tal de satisfacer sus más inverosímiles ambiciones.

24. Libro: La metamorfosis de Franz Kafka. El cuento largo (o novela corta como prefiera llamársele) que sintetiza el significado de lo "kafkiano". Un hombre (Gregorio Samsa) amanece convertido en insecto y a partir de aquí se desata todo un conflicto en su familia que termina asfixiando a Gregorio. Una fábula sobre el hecho de descubrirse y enfrentarse a uno mismo. La metamorfosis es también el relato de la liberación de una esclavitud: del hijo hacia los padres, y de la dependencia de estos al momento de haber envejecido. En otras palabras, es la crónica de un acto de parasitismo.

Lo leí por primera vez a los 16 años y desde entonces cargo el ejemplar en mis sucesivas mudanzas.

24. Canción: Pajaritos a volar de Enrique y Ana. Continuando con mis primeras memorias, esta melodía la tengo especialmente presente ya que era la infaltable en las fiestas infantiles de la primera mitad de los ochentas. La letra era relativamente sencilla y no faltaba el festival de jardín de niños en donde te pusieran una coreografía donde supuestamente hacías como que volabas. Todavía a estas alturas de la vida no se me olvida cómo va la canción, por lo que sospecho debía tener algún mensaje oculto (aún sin descubrir):

Pajaritos a volar
cuando acaban de nacer
su colita han de mover
shu, shu, shu, shu...

viernes, abril 08, 2005

Comentario del día sobre los próximos festejos: No me había decidido a publicar esta serie de posts por verme obligado a escribir durante 25 días de manera ininterrumpida. Sin embargo, me aventaré el reto y aprovecho a compartir varios de mis puntos de vista sobre mis tres principales aficiones: los libros, el cine y la música.

Esta lista presentará los 25 de cada grupo que han significado algo especial para mí y hoy comienza:

25. Película: E.T. the Extra-Terrestrial (E.T. el extraterrestre) de Steven Spielberg. Es de la primera película que tengo un recuerdo más o menos claro. Como antes las películas tardaban años en estrenarse, a pesar de ser de 1982 seguramente la vi a finales de 1983 o principios de 1984. Aprendí a leer desde muy chico así que no tuve que sufrir por los subtítulos (antes las películas casi no se doblaban, no como ahora), e incluso se me quedó grabada la frase de "E.T. phone home!". Me regalaron un E.T. de plástico que tenía junto a mis muñecos y que a mi mamá no le gustaba porque creo que brillaba en la noche. También tenía el juego de Atari donde tenía que llamar a casa y regresar al lugar a donde lo dejaba la nave antes de que el reloj se acabara sin que lo atrapara la policía.

De la película... sigue siendo una de mis favoritas. Lloro cada vez que la veo y obviamente no me perdí la reedición que salió hace unos años. Spielberg nos regaló a los que fuimos niños en los ochentas uno de los recuerdos indelebles de nuestras vidas.

25. Libro: Química, la ciencia central de Theodore Brown et al. El libro con el que empecé a interesarme en los extraños misterios de la Química, aunque a los 7 años mi abuelo materno me había regalado un diccionario Larousse y una de mis páginas favoritas era donde estaba la tabla periódica. A los 17 había leído casi todo el libro y se corrió el rumor que había resuelto todos los problemas que traía. La verdad es que solo llegué al capítulo de los productos de solubilidad y había veces que solo resolvía los problemas impares (los que tenían respuesta). Eso sí, recuerdo ciertos problemas del capítulo de estequiometría que fueron todo un reto para mí y me tuvieron días pensando en ellos. Todo un hallazgo.

25. Canción: Penny Lane de The Beatles. Cualquier persona que le gusten los Beatles tiene una canción favorita sobre las demás. En mi caso es Penny Lane. Curiosamente la letra no me la sé, pues ya que lo que más me llama la atención es la música: una especie de mezcla de marcha y música de exteriores. El ritmo es fresco y lo suficientemente bueno como para ponerte de buen humor. Y todo esto, en una canción que habla sobre una calle:

Penny Lane is in my ears and in my eyes.
There beneath the blue suburban skies
I sit, and meanwhile back....

Comentario cumpleañero del día:

Solo 25 días para el cumpleaños 25.

miércoles, abril 06, 2005

Comentario del día sobre pequeñas victorias: No he comentado mucho sobre mi actual trabajo, a pesar de que puede ser una buena veta de material para el blog. Haré un recuento rápido: cuando entré a laborar en donde estoy, algunas personas no estuvieron de acuerdo con mi contratación. La razón: quedé como una imposición del jefe cuando ellos tenían a otro candidato. Ha pasado el tiempo y la situación no ha cambiado mucho.

Uno de ellos hoy, M., se acercó a platicar conmigo en la mañana. Me dijo que había invitado a comer a su casa a una chava que está como temporal y que en dos meses se va de la empresa. Ella trabaja como asistente de un área en la que yo no estoy, pero como en mi laboratorio tarde o temprano cae todo mundo, ya le ha tocado ir. Casualmente dice que es el lugar donde más le gusta estar (lo tomaré como un cumplido).

Lo mejor del relato de M. fue cuando dijo que esta chava le comentó que yo soy muy inteligente, y que sus jefes también quedaron muy complacidos con mi trabajo. M. dice que tienen muy buena impresión de mí.

¿Cómo se habrá sentido M? Considerando que cuando le preguntaron sobre sus objeciones hacia mi contratación él contestó que yo era muy presumido de mis conocimientos, además de ser "medio maricón".

Touché...!

Comentario del día sobre preguntas para joder al vecino: El domingo, sin ver el golpe que venía, me hicieron la siguiente la pregunta:

- ¿Cuál fue la última vez que alguien te dijo "te quiero"?

Yo me hice el desentendido y traté de aclarar el contexto:

- ¿En qué sentido? Porque "te quieros" hay muchos
- Sí, pues ya sabes, un "te quiero" de alguien que esté enamorado de ti

Guardé silencio por unos instantes, tratando de hacer memoria...

- Ummm, si me pongo estricto... nadie, nadie me lo ha dicho.

Mi interlocutor prefirió quedarse callado.

domingo, abril 03, 2005

Adiós...


al personaje
al viajero
al político
al que no tenía ejército y aún así ganó su lucha contra el bloque socialista
a quien formaba parte de nuestras vidas de una u otra forma
al icono
al pastor
al que pidió perdón por el silencio
al que calló ante los abusos de algunos miembros de su congregación
al de la imagen dulce
al duro e inflexible en la ortodoxia
al polaco
al que besaba la tierra del lugar que pisaba
al defensor de uno de los negocios más rentables de la historia
al minero
al actor
al poeta
al ser humano.