martes, agosto 23, 2005

Comentario extenso del día en dos actos:

Ya sé que ha habido una serie de reclamos por mi ausencia en este medio pero es evidente que mis prioridades por el momento son otras. Eso no es excusa para dejar el blog así que hoy me aventaré un post bastante extenso y dividido en dos secciones por si se aburren de una para cambiarle a la otra.

No dejen de sintonizar los capítulos de El Sexxorcista con Boigen, las noches eróticas de Isabel en Caballo Negro, la guía alterna de Monterrey con Issa y el cuento de la semana en De noche soy tu caballo.

Primer acto: El martirio de Hamlet en el cineclub

Hoy me aparecí por el cineclub que está cerca del Jardín favorito de Boigen para ver una película con los siempre amenos Doris Day y Rock Hudson. Ellos formaron una de las parejas más rentables y con mayor química en el cine y protagonizaron una serie de comedias que ya son unos clásicos. Esta noche se exhibía Send me no flowers (No me envíes flores) dirigida por Norman Jewison. El público de siempre con edad promedio entre los 50's y 60's que atiborra la sala se encontraba haciendo los comentarios habituales:

Don Pancracio: ¿Ya sabes quién le pasó el SIDA a Rock Hudson?
Don Gonzalo: Noo, ¿quién fue?
Don Pancracio: Pues el que lo doblaba.
A Don Gonzalo le da un ataque de risa y dice "sí, el que lo doblaba para adelante".

Mi esperanza es que cuando empiece la película these senior citizens detengan su murmullo y me dejen disfrutar de la cinta. Las veces que he ido así ha pasado, siguen parloteando unos minutos pero ya luego se callan. Hoy no, hoy parecía que ellos eran el espectáculo.

Primero las fallas en la proyección. Ahora los DVD's vienen doblados y subtitulados en 5 idiomas por lo que es posible ver una película filmada en inglés, doblada al japonés y con subtítulos en alemán. Quiero creer que fue un error del proyectista escoger la película en español, en lugar de ponerla en inglés con subtítulos como hubiese sido lo correcto. La maldición del que doblaba a Rock Hudson se hizo realidad. Todos los hombres hablaban como jotitas pubescentes versión Arcoiris, con excepción bien sûr de Rock. A él le pusieron la voz del Señor Sheffield azteco y a Doris la de Terri Susan Hatcher totalmente Ajusco.

Luego, los espectadores invadiendo el espectáculo. Los viejitos de partes traseras tonalidad esmeralda (es decir, una runfla de raboverdes) vieron llegar a una chava joven, en sus veintitantos y obviamente empezaron a preguntar dónde se iba a sentar. Ella dijo que estaba buscando a una amiga, pero no la veía. En la fila de los adultos mayores (presiento que este post ocasionará reacciones a la Jesse Jackson) había un par de lugares disponibles por lo que los señores invitaron a Erika (así se llamaba) a pasar para esperar a su amiga. Le preguntaron cómo se llamaba a quien esperaba y ella contestó "Celeste". Uno de los señores le dijo "ahh, mejor preguntamos por Azul", aunque yo creo que él estaba pensando en Rosa.

A cada apertura de la puerta (con la película en los créditos) empezaban a gritar: "¡Celesteeee, Celesteeee!". En la primera ocasión se dieron cuenta que no podía ser Celeste (mujer en sus cuarentas, algo pasada de peso y no de gráciles facciones, hecho remarcado por Pancracio quien dijo "esa no es, está bien fea") pero a la segunda la reconocieron al instante: "¡¡¡¡Celeste!!!, ahí está Erika, pásele, acomódese, siéntese a gusto, con confianza". Continuó luego el epílogo senil en la tercera apertura de puerta cuando otro siguió gritando Celeste mientras otro le decía "pero si Celeste ya entró".

5 minutos de metraje ya avanzado con las voces terribles antes descritas y de nuevo, la puerta. ¡¡¡Lupita, Lupita!!!! gritaba un sector de los corifeos senectos. ¡¡Ya llegó Lupita!!!, mientras yo intentaba digerir a Doris Day en una secuencia inicial de slap stick excelente con plano alternado a Rock bañándose deliciosamente. Lupita no encontraba donde sentarse y mis adorados cabecitas blancas de la fila de atrás le indicaban donde había silla gritando como si estuvieran rememorando sus tiempos mozos de Sube Pelayo Sube.

Si hay algo que detesto es el hecho que alguien esté hablando en una película. Peor si además empiezan a reseñarla, comentarla, predecirla y corregirla mientras corre. El cine NO es un espectáculo interactivo. No es Pink Flamingos para agarrar un rascahuele y oler la mierda que se come Divine en la escena más famosa de la película. Hasta el momento no sé de alguna cinta en la que el parloteo del público sea indispensable. Al contrario, es molesto e irritante.

Decidí irme de la sala y pensar en mi hipotética venganza en contra del ilustre público del cineclub de los martes. Les armaría un tratamiento Ludovico como el sufrido por Alex de Large en A clockwork orange (Naranja mecánica) de Kubrick. Empezaría con Requiem for a Dream (Réquiem por un sueño) de Aronofsky para traumarlos con la edición hip hopera y que sus ojos les duelan entre tantas imágenes sincopadas. Luego seguiría la terapia de choque con Hana bi (Fuegos artificiales) de Kitano: sufrirían con el extraño simbolismo de las imágenes y con los planos hiperviolentos pero a la vez fríos y pausados. Pasaría, acto seguido, por un baño en aguas de olor herético cortesía de Greenaway con The baby of Macôn (El bebé de Mâcon) para que sientan deseos de irse a confesar rápidamente y que por designio de McBenny XVI tuvieran que hacer voto de silencio. Para finalizar un double coup de grâce con el siempre infalible Lars von Trier: Breaking the waves (Contra viento y marea) pegada de Dancer in the dark (Bailando en la oscuridad). Van a desear hundirse en las mieles de su impotencia al querer cogerse a Bess McNeil sin poder penetrar a la pantalla (y a ninguna otra parte) y seguir con la demolición final gracias a SelmaBjörk y su voz, alarido posmoderno para oídos premodernos que marcaría el fin definitivo y el arrepentimiento de haber osado proferir palabra alguna después de que la película comience.

Nunca, nunca más hablarán mientras un filme se proyecta.

Segundo acto: Los recuerdos a destiempo

Hoy me acordé de Rameau, ese músico francés del que no me podía acordar cómo se llamaba y de quien hablábamos hace unos días.

Te dije que era el protagonista de esa película bellísima llamada
Tous les matins du monde (Todas las mañanas del mundo) de Alain Corneau, pero no, me equivoqué. Ese era Marin Marais quien fue una generación anterior a Rameau.

Mi memoria ya no es la de antes. Antes ese tipo de datos me tomaba unas horas rescatarlos, ahora tienen que pasar días. Mi cabeza es un depósito de datos a primera vista inútiles, pero a mí me gusta coleccionarlos. Mis recuerdos son parte importante de la serie de daydreamings que tengo para no volverme loco en un trabajo rutinario, con problemas rutinarios y gente rutinaria (por no decirles de otras formas más acertadas).

Como Wong Kar - wai le hace cuestionarse a sus personajes en Chungking Express: si los recuerdos caducan ¿cuál será su fecha de expiración?

Yo pienso que no desaparecen. Solo se esconden esperando el estímulo correcto para salir.

Y a mí todos los días me asaltan. El más importante hoy es ese que me permite sentirte cerca y verte a pesar de no estar juntos. Mi recuerdo se cristaliza por fortuna todas las noches.

Ahora estás aquí conmigo.

martes, agosto 16, 2005

Comentario agradecido del día: Un beso a Issa y a Luluza quienes merecen un poco de crédito por lo sucedido en estos días. Issa descubrió y publicitó este blog desde hace unos meses a raíz de los posts por mis 25 años. Supongo que fue mi referencia a Karma Police como la canción perfecta para suicidarse lo que le llamó la atención. A partir de ahí, varios de los fieles lectores de Issa han aparecido por estos rumbos. Una de ellas fue Luluza con quien este verano ha habido un intercambio de comentarios acerca de películas y otros chismes.

En uno de esas conversaciones virtuales, hice referencia al famoso personaje de la Tesoro. Luluza me pasó la dirección de un blog que se especializa en crear relatos alrededor de la Pétit Trésor. Estuve doblado de la risa la primera vez que lo leí. Dejé un mensaje agradeciéndole al autor por su ingenio y a partir de ahí empezamos a visitarnos mutuamente. Solo habría que hacer una referencia a Gegen die Wand para que se diera el paso decisivo. Así llegué a Boigen.

Lo más curioso es que a Luluza la he visto una vez y eso después de haber conocido a Boigen. A Issa solo la conozco por fotos.

Definitivamente, internet cambió la manera en como la gente se conoce. Boigen y yo pudimos habernos tropezado infinidad de veces cuando ambos estudiábamos y nunca saber de cada uno.

Todavía estoy sorprendido.

lunes, agosto 15, 2005

Comentario del día sobre un sábado por la noche (escrito el lunes por la madrugada): Sabes que hoy (sábado, todo sucede en sábado 13 de agosto de 2005) es el día que más has esperado esta semana. Hoy se van a ver. Llevan días durmiendo más allá de la medianoche. En esas conversaciones nocturnas algo ha aparecido, alguna alucinación, un cierto hechizo, la embriaguez del desvelo que todo lo deforma y aclara a la vez. Sábado por la noche... por fin ha llegado.

En la tarde estuviste decidiendo qué ponerte. Escoges una camisa blanca y roja a cuadros, el pantalón no es problema. Pones otras opciones por si sucede algo imprevisto. Underwear... por lo general no piensas en eso pero sabes que esa persona tiene una fijación especial, así que debes incluirlo en tu lista. Lo apuntas en las compras por hacer antes de salir.

Regresas a tu casa después de faire les courses. Aprovechas para caminar un rato. Las dudas, you prince of Denmark, hacen su aparición. Has bajado de peso pero tu cuerpo dista de ser perfecto. Esos detalles: la piel irritada y enrrojecida siempre afectada por la alergia, las marcas de tus sucesivos aumentos y descensos de tu cuerpo, la flacidez de las carnes por la falta de ejercicio. Después del catálogo físico viene el mental: te desesperas con facilidad, tus crisis de pánico, nunca te has trepado a un avión, menos sabes que es cruzar una frontera... Oh, Hamlet Hamlet. Siempre buscando el pelo en la sopa, la tragedia latente, la imposibilidad.

Sin embargo continúas con tus planes. Lo más grave que pudiera pasar es que siguieras tal cual. Te dolería... quién sabe. Encuentras al chico de tu edad, que vive circunstancias similares a las tuyas, interesante, inteligente, conversación deliciosa, ingredients you look in the perfect recipe. You cannot find peace by avoiding life, Virginia Woolf (Nicole Kidman, The hours) dixit.

La cita es 9:30 PM y a las 9:00 empiezas con todo tu ritual. Ventajas de ser hombre. Además ya todo prevenido. Un baño. ¿Rasurarse o no rasurarse? No, ya lo habías hecho a media tarde... algo de barba apenas naciente no viene mal. Plan B: la camisa te queda muy grande, así que tomas tu segunda opción, una azul bastante fresca para estos días de fin de verano. Swiss Army y tus zapatos de siempre. Sales 9:20 para estar temprano.

En el camino te sigues reclamando los puntos por los cuales hoy podrías perder. Decides olvidarlos... si le gustas, así estás bien. A ti te agrada lo que has visto de él. Más que agradarte, rectificas, te pone loco. ¿Será mutuo? Las respuestas no tardarán en llegar.

Te paras en Correos. Miras para el lado por el que sabes no va a aparecer. Quieres que llegue de sorpresa. Y así lo hace, con esa cualidad de espíritu que acosa a Peer Gynt. Toca tu cintura. Sin verlo sabes que es él. Ahí empieza la noche.

Esa noche, La Noche. La Noche (La notte) es una película de Antonioni que mueres por ver. No, mejor deja de desvariar. Confiesa que quieres guardar para ambos esa Noche. Es su secreto y tu respuesta. Ambos han coincidido. El libro del destino, vuelves a confirmarlo, sigue abierto a la mitad.
.
.
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Je t'aime.

jueves, agosto 11, 2005

Comentario bergmaniano del día (con breve introducción miscelánea): Antes de entrar en materia debo decir que esta semana ha sido especialmente terrible en el trabajo. Este miércoles me quedé revisando una serie de muestras hasta las 10 PM llegando a las 11 a mi casa y he terminado, en consecuencia, terriblemente cansado. No pude ver ayer The apartment de Billy Wilder y hoy no tuve ganas de ir a Relaciones Culturales. Preferí reposar un rato en casa y salir a caminar. Por otra parte, hoy en el trabajo uno de los chavos del área me dijo: "te he visto ya un buen rato reírte tú solo". Yo contesté con el consabido "el que solo se ríe de sus maldades se acuerda". A pesar de toda esta fatiga he tenido muchas ganas de reír y sonreir. Así te traen, podrá decir alguien. Y sí, le contestaría, así me traen.

Ahora sí, es hora de Bergman. Hace algunos años yo era de la idea que para disfrutar una película de Bergman había que dormirse durante los primeros 15 minutos de la cinta y ya luego terminar extasiado con el conflicto presentado. Me dormí con Höstsonaten (Sonata de otoño) la primera vez que la vi y al final las actuaciones de Ingrid Bergman (en su última película) y sobre todo de Liv Ullmann como la hija diciéndole a su madre cuánto la odia me terminaron por dejar helado. Desde ahí comprendí que una película de Bergman debe producir un estado depresivo que dure de medio día a un par. Años despues Smultronstället (Fresas silvestres) me mostraría lo contrario.

Con Sasom i en spegel (A través de un vidrio oscuro) no me dormí. Por lo tanto la película no me gustó y abandoné la búsqueda de Bergman pues la cinta se me hizo, en aquella ocasión, bastante densa e inentendible. Tendrían que pasar 400 filmes más por delante de mí para que me encontrara de nuevo con Bergman y ahora sí, me empezara la adicción. Woody Allen en algún momento ha hablado de ella y ubica su aparición dentro de él con Smultronstället, de la cual retomaría luego elementos para hacer Annie Hall. En mi caso, el inicio de la obsesión lo marcaría Persona.

En septiembre del año pasado, Vero pondría Persona como parte del aniversario del cineclub en León e inicio de la despedida de ambos. Bergman la filmó en un momento donde un sector de la crítica decía que sus películas empezaban a volverse repetitivas y se notaban de otra época. Le reprochaban no haber seguido el camino de Godard y los demás hijos de la Nouvelle Vague. Bergman les calló la boca: en 1966 cuando Persona salió, provocó un gran impacto entre el público. No solo fue calificada como la mejor obra de Bergman sino como una de las más grandes películas de todos los tiempos.

La edición y construcción de Persona no se parece a nada antes visto y además tenía toda la marca Bergman: personas atrapadas en una relación destructiva, alguien que busca una respuesta para su propio infierno y por último el reconocimiento de uno en uno mismo y el otro. Liv Ullmann aparecería por primera vez dentro del reparto habitual de Ingmar y el tour de force que se avienta con Bibi Andersson es genial. Treinta y cinco años después en David Lynch Persona seguiría resonando: las protagonistas de Mulholland Dr. son una especie de reprise posmoderno de los papeles de Liv y Bibi. Para la encuesta de 1972 de Sight and Sound, habría 2 filmes de Bergman en el top ten: Persona en quinto lugar y Smultronstället en décimo.

Persona representó mi reencuentro con Bergman y desde ahí empezaría a buscar más y más sobre él. Vero dice que con esta obra Bergman se pasó por el arco del triunfo a todos los nuevaoleros. La tentación de darle la razón sigue latente. Me provocó la deliciosa depresión bergmaniana combinada con una apreciación más amplia de las imágenes del filme conforme los días iban pasando. Poco tiempo después volvería a ver tanto Höstsonaten como Sasom i en spegel y revaloraría sus virtudes. La adicción me había comenzado.

Últimamente me he dado cuenta que no soy el único al que la adicción le comienza o se le vuelve a despertar. Zima sacó una edición de cinco excelentes películas de Bergman a un precio bastante accesible. Con la distribución de Saraband en la cartelera de Estados Unidos, el nombre y la figura de Bergman empiezan a ser comentados ampliamente en la red. Hay tres sitios que valen la pena verse para conocer algo más sobre él:

Ingmar Bergman Foundation. Información sobre una exposición de objetos que pertenecieron a Bergman y que ahora están expuestos al público. La fundación se encarga de custodiarlos y catalogarlos. La historia es curiosa: un día Bergman le llama a una profesora de cine de la Universidad de Estocolmo y le dice que tiene una serie de triques y cachivaches que ya le estorban y quiere deshacerse de ellos. Cuando es recibida esta limpieza de primavera aparecen guiones utilizados durante las filmaciones, notas de producción, bosquejos, y fotos de detrás de las escenas. Todo un tesoro.

Face to Face. Sitio en construcción a ser terminado en otoño próximo. Sería la versión online de la colección que posee la fundación. Mientras tanto hay un trailer que contiene algunos cuadros de sus películas más famosas. Vale la pena verlo.

Bergmanorama
. Mi sitio preferido sobre Bergman. Su nombre proviene de un artículo publicado por Godard en Cahiers du Cinéma (como diría Vero, es como si Dios hablara de Dios). Contiene una colección muy amplia de imágenes de todas las películas de él, desde Kris hasta Saraband. También hay comentarios que se han escrito sobre ellas y una bibliografía amplísima si se desea entrar en más detalles. Esta página me dio una idea que pronto pondré en marcha en este blog.

Who wants to be the next Bergman junkie?

martes, agosto 09, 2005

Comentario misceláneo del día: Apenas es martes y yo ya estoy a punto de la locura. Tidbits...

- Hoy una de las chavas del área donde estoy se me quiso poner al brinco. Hay unas cortadoras muy ruidosas y cada vez que me hablan por teléfono me molesta que alguien las esté usando. En especial hay algunas llamadas (especialmente las de fuera de planta o celular) que son casi inaudibles y con las máquinas se pone peor. Tengo la mala suerte que la mayoría de las llamadas que me llegan son de este tipo y por tanto debo pedir que paren. Esta chava me reclamó por detenerlos cada vez que hablo y me advirtió que para la próxima no iba a hacerme caso. No se le hubiera ocurrido decirme eso. Por lo general soy bastante laissez faire, laissez passer. Hoy me salió el jefe fascista. Aquí en corto... lo disfruté mucho.

- Fui a Casa de la Cultura. Ya vi que no funciona eso de poner la programación aquí en los posts porque me sala la ida así que ahora lo anunciaré solo en el tag. Hoy pusieron Matrimonio all'italiana (Matrimonio a la italiana) de Vittorio de Sica con Sophia Loren y Marcello Mastroiani. Es un melodrama bastante absurdo pero divertido que se pone mejor mientras más se acerca al final. Es súmamente estereotipado y ahí es donde radica su mayor gracia. Sophia está fenomenal en esa transición entre prostituta y mujer abnegada. Marcello está en el papel de seductor que tan bien le quedaba, aunque lo siento un poco exagerado, pero en una película de De Sica es de esperarse. Mañana la cita es en Cineteca con The apartment de Billy Wilder.

- Desperate Housewives... la mejor razón para llegar el martes a casa temprano.

- Mi noctambulismo se ha visto recompensado con una larga sesión de risas antes de dormir, cortesía de Boigen. Esas aventuras de la Petit Trésor junto a toda la galería de personajes como McBenny XVI, Ixchel (en presentación estelar), Doña Chela, las vestidas del vocho azul, Jade y Magnolia son las mejores razones para no dormir antes de medianoche. También hay su rato melancólico con Bergman (más detalles próximamente) y Cocteau Twins songs.

Oh, little fiends who roam by Hamlet's Street...!

lunes, agosto 08, 2005

Comentario del día findesemanero: Después de un viernes terrible, el sábado mi euforia continúo posteriormente a la función de cine. Tenía rato de no sentirme así. Tal vez no tanto, la semana anterior había tenido una noche de viernes a sábado increíblemente divertida con Pooky donde a ella la terminaron persiguiendo por sus encantos. Este fin fue de sábado a domingo, ya que además de una buena cinta, el ambiente en el Iguanas, las ocurrencias de Boigen y haberme topado con Luluza para por fin consolidar nuestra Magnolia Avenue intersection terminaron por redondear un día cuasiperfecto. También la noche se terminó con una persecución a Boigen, por lo que supongo la gente no debe juntarse conmigo en horas inapropiadas de la madrugada pues incremento sus posibilidades de ligue no deseado.

Este domingo fui al concierto de Garbage. Abrieron Los Abandoned que tuvieron sus momentos. El guitarrista es toca bien aunque a la vocalista a veces le falta. Me gustó mucho una canción que dice Van Nuys is very nice. Muy divertida.

Luego llegaron obviamente los de Garbage. Shirley me mata. Es una mujer tan sensual, deliciosa, bitchy, que se roba el escenario y al público. Su piel hiperblanca, su look de dominatrix y esa voz dulce y a la vez cabrona. Yo pagaría solo por ver a Shirley aunque no hiciera nada. Más o menos eso fue lo que pasó. Nunca he comprado un disco del grupo y si lo hago será una compilación. El último no fue muy de mi agrado y mi gusto hacia ellos fue relativamente tardío a consecuencia de mi iniciación musical gracias a Javier en los tiempos que vivía en León. Como sé que Mónica es fan le pedí me acompañara. Nos tocó en la parte de arriba del auditorio pero enfrente con lo que tuvimos una panorámica interesante.

Se habría agradecido una pantalla para poder verlos mejor, pero la música lo compensó. Aunque comenzaron con melodías del Bleed like me agarraron de las menos peores. Luego la temperatura subió con Stupid girl. Shirley se esforzó por hablar en español un rato y en otro momento se puso a danzar el baile del elefantito. Mi rola favorita fue When I grow up que me trajo buenos recuerdos de hace siete años cuando estaba de moda y yo apenas iba llegando a estos lugares recónditos del noreste. El concierto lo sentí corto: apenas noventa minutos. Para la serie de discos y canciones memorables que tiene Garbage se notó limitado. Me quedé con ganas de Androgyny, The world is not enough y mi favorita Milk.

En general el concierto me pareció bastante bueno. El encore estuvo de flojera y a mi gusto debió haber sido aprovechado con canciones de más punch. Sin embargo pasé una noche muy agradable, bailando, gritando y embobado con Shirley Manson.

Debería haber más mujeres como ella en este mundo.


domingo, agosto 07, 2005

Comentario cinematográfico del día: Como parte de las actividades del Festival de Teatro Nuevo León 2005, en Cineteca hay un buen ciclo sobre obras adaptadas a la pantalla. Cumpliendo con mi propósito de ver al menos 3 películas (40 pesos por día durante una semana es un lujo que mi presupuesto no puede darse) , ayer fui a ver East of Eden (Al este del paraíso) de Elia Kazan basada en el libro homónimo de John Steinbeck. La película me puso eufórico. Tiene un guión soberbio, unas actuaciones excelentes, una combinación de la imagen y la música de esas que estremecen e impactan.

La historia se localiza justo antes del inicio de la Primera Guerra Mundial en un campo de California. Un granjero que cultiva lechugas llamado Adam (Raymond Massey) tiene dos hijos: Aron (Richard Davalos) que bien pudo haberse llamado Abel y Caleb (James Dean) es decir, Caín. La referencia bíblica es patente en toda la película y a ella se debe el título enunciado dentro de una línea definitiva a punto del desenlace. Cal es un bribón, algo uña larga, le gusta ir a los bares, tiene mentalidad para los negocios. Es el "malo" para su padre quien solo tiene ojos para Aron/Abel el hijo que rehúye de toda pelea, el que lo obedece y tiene una novia ejemplar. El chico bueno y ejemplar.

Todos los personajes están minuciosamente construidos. El padre protestante, rígido, de moral intachable. Los hijos ya descritos. La novia que debe escoger entre el amor y la lealtad. La madre, esa madre tan poderosa que con su ausencia es el motor para desencadenar los conflictos que llevarán al clímax de la cinta. Jo van Fleet con solo 4 escenas ofrece una actuación imponente y definitiva sobre el resto del filme. El efecto del fuera de campo que termina comiéndose a todo lo que es presentado en pantalla.

Gosh... James Dean!
Adolescente aniñado que solo busca un mínimo de reconocimiento de parte de su padre. Condenado a ser relegado por su "maldad" intrínseca, preguntándose de dónde le viene, Caín involuntario, Dean está en el papel perfecto. Esta identificación de lo malo con una mancha indeleble queda reflejada también en el personaje del zapatero de origen germánico, contra quien el pueblo se vuelca: si es alemán entonces es un malvado per se, no importa cuántos años tenga viviendo con nosotros. Idiotez humana en la muy típica american version.

Mucho le ayuda a la película la fotografía en Cinemascope. Esos colores artificiales con rosas pastel, campos de color esmeralda, cielos de sulfato de cobre, neblinas que empañan la imagen, planos abiertos, la cámara siguiendo al columpio... Hay una visión idílica de California, incluso el padre dice "la guerra es cuestión de las ciudades, en este pueblo qué nos puede afectar". Desgraciadamente la guerra puede darse en niveles más íntimos, allí justamente en el Edén.

Si no encontraste boleto para Garbage, East of Eden todavía se exhibe hoy a las 6 PM en Cineteca. Hay que preguntar bien el horario de la segunda función porque yo entré 830 PM y ya estaba empezada. Reafirmo mi idea sobre el cine norteamericano de los cincuentas: es jodidamente genial. La mayor parte del ciclo va a estar constituido por películas de esta época y tanto Casa de la Cultura como Relaciones Culturales este mes van a exhibir películas de estos años en sus respectivos espacios.

Monterrey under the fifties fever.

sábado, agosto 06, 2005

Comentario atómico del día: Hoy se cumplen 60 años del lanzamiento de la bomba atómica sobre la ciudad de Hiroshima en Japón. Acontecimiento cuya imagen marca el siglo XX, la efectividad y el poder de destrucción simbolizada en una nube con forma de hongo se vuelve un referente significativo del temor a la muerte masiva y a la mutación irreversible a veces monstruosa y en otras ocasiones prodigiosa. No en vano lo "atómico" se volvió la palabra y el tema de moda durante más de 20 años después de la caída de la bomba. El final de la pesadilla de la guerra se convirtió en el despertar a un nuevo mal sueño.

Recuerdo vagamente algunas imágenes vistas en documentales y en libros. Un reloj de bolsillo detenido al momento de la explosión mostrando con sus agujas apenas visibles las 8:15 de la mañana. Una mancha en el piso que probablemente había correspondido a una persona literalemente derretida. Una ciudad donde los cadáveres se habían vaporizado y el silencio había invadido la atmósfera.

14 años después aparecería una película que haría una vaga pero impactante referencia a este acontecimiento. Con guión escrito por Marguerite Duras y dirigida por Alain Resnais, (Hiroshima mi amor), comienza con la imagen de dos cuerpos desnudos y abrazados bajo una tenue luz en blanco y negro. Acto seguido en una secuencia de jump cuts y flash backs aparece Hiroshima destruida, los jardines solitarios, la gente muriendo lentamente mientras la cámara parece volar sobre ellos. Luego, de nuevo, otra vez los amantes abrazados mientras en el fondo se escucha: Tu n'as rien vu a Hiroshima, a lo que una voz femenina dice j'ai tout vu... tout.

Rechazada su exhibición en el festival de Cannes de 1959 para no incomodar a Estados Unidos para que luego Marguerite Duras fuera nominada al Oscar un año después, Hiroshima... seguiría a estos dos personajes vagando por la ciudad en una serie de encuentros que los llevaría a conocerse y reconocerse uno en el otro. Ellos son desconocidos el uno para el otro así como para el espectador. No sabemos sus nombres y estos se revelarán solo de manera simbólica al final. En una ciudad como Hiroshima el recuerdo encuentra terreno fértil. A partir de la memoria podremos acceder a un poco de su vida y cómo eso se relaciona con este amante recién conocido.

Hiroshima... plantea melancólicamente esa dualidad eterna entre el erotismo y la muerte. Greenaway, admirador de Resnais, dice que esos han sido los temas más importantes sobre los cuales ha girado la obsesión humana. Sí, en Hiroshima la muerte pudo haberse multiplicado desmedidamente pero la pasión y el enamoramiento son igual de persistentes. La luz con la que Sacha Vierny logra iluminar u oscurecer cada escena refleja esta lucha entre lo que debe desaparecer y lo que empieza a nacer.

Resnais con esta cinta, anunció el clímax cinematográfico que estaba por venir. Hiroshima... inaugura ese período conocido como Nouvelle Vague, reinvención del cine que vería luego en Truffaut y Godard a sus representantes más conocidos. Su máximo logro es cristalizar la apuesta para que el espectador quede clavado con el nombre: Hiroshima como el lugar del horror, Hiroshima como el símbolo de un amor incipiente pero poderoso y creador. Para mí, una de las mejores películas que se han hecho.

Je souhatais rêver á Nevers, en France.

jueves, agosto 04, 2005

Comentario cinematográfico del día: Después de una accidentada semana regresé a mis andanzas por los cineclubes de la ciudad. Tal y como lo imaginaba este mes Relaciones Culturales va a tener un ciclo dedicado a Billy Wilder. Sabrina, la película de hoy, ya la había visto en una versión más o menos reciente con Harrison Ford, Julia Ormond y Greg Kinnear. De esto hace tiempo y ya no recordaba yo más que el argumento general. Sin embargo al ver la original empezaron a aparecerme las imágenes de la que hizo Sidney Pollack.

Aún y con el hecho de recordar la historia se me hizo sumamente disfrutable. Los diálogos en las películas de Wilder son muy frescos e ingeniosos. Hay situaciones cómicas que uno se da cuenta están ahí a propósito, pero todo el entorno de la película las hace ver increíblemente naturales. Si no ¿cómo vamos a creer que el papá de Linus (Humphrey Bogart) pueda fumar esos puros kilométricos en el armario para que nadie los vea? Incluso ver al propio Linus usando su uniforme de colegial es tremendamente risible y ellos lo hacen como si así se comportara una familia pudiente de Long Island diariamente.

El corazón de Sabrina es definitivamente Audrey Hepburn. Enamorada en un principio de David (William Holden), Sabrina se va a París a aprender cocina. No pudo haber opción más perfecta que Audrey Hepburn para este papel. Ella es el alma de este filme.

Sabrina en el árbol viendo el mundo que desearía tener. Sabrina escribiendo con Montmartre al fondo y escuchando La vie en Rose. Sabrina cantándosela a Bogart. Sabrina bailando sola en la cancha de tenis con ese vestido tan pavorrealesco. Sabrina pidiendo Isn't love romantic? Sabrina cantando Banana song en el barco. Sabrina-Audrey-Sabrina. Ella sabe que siempre nos quedará París. Sabrina y Audrey una, cien, mil y todas las veces en este rato de 113 minutos.

And isn't love could be romantic once?

martes, agosto 02, 2005

Comentario episódico del día: Novedades para los que piden carne de este pobre bloguero...

- Ayer lunes me subió la presión. La tuve sube y baja todo el día y al final se estabilizó. Lo más escandaloso (todo se parece a su dueño) fue un dolor en el costado izquierdo.

- Continuando con mis dramas (perdón, enfermedades) fui al médico en la noche y me pidió reposo. Si el dolor me aumentaba tenía que irme al hospital sin pensarlo dos veces. En la mañana habría análisis.

- Fui a que me picotearan y pusieran cables. Por primera vez en años no me desmayé después de que me sacaron sangre. Sí, tengo un pavor terrible a la sangre y las agujas.

- En la tarde me dieron los resultados: nada de gravedad solo una inflamación de la membrana que cubre las costillas. Móvil del crimen: algún esfuerzo, una infección viral que dejó secuelas y no me di cuenta. El sistema inmunológico se parece mucho al adolescente que limpia su cuarto: recoge el desorden pero lo esconde en el ropero. El día menos pensado ya no cabe y termina por desbordarse. Más o menos cuando Homero Simpson se vuelve el encargado de la recolección de basura en Springfield.

- Colateral no. 1: Hoy no fui al trabajo. La semana empezará en miércoles.

- Colateral no. 2: Estuve platicando con Luluza y sorpresivamente hemos vivido una especie de Magnolia Avenue intersection. O tal vez una trama similar a la de Trois couleurs: Rouge. Solo nos faltó subirnos a un barco, naufragar y luego ser rescatados.

- Colateral no. 3: Creí que estaba bajando de peso pero hoy lo confirmé. Por primera vez en años llegué a la talla 32. Y todavía se supone me deberé poner a dieta y ejercicio para mejorar los resultados de mi electrocardiograma.

Where can I find an iron lung?