domingo, febrero 05, 2006

El delicioso mal gusto de John Waters

Mucha de mi ausencia en este espacio se debe a que el mes pasado me he dedicado a la muy deleitable pero fatigosa actividad de ver 5 a 6 películas por semana. Todo esto entre cineclubes, muestra de cine en Cineteca y temporada alta en la cartelera comercial. Los DVD's ni los he podido tocar y hoy ya me compré otro (Germania anno zero. "Alemania año cero" de Roberto Rossellini) que quién sabe cuando lo veré. Fruto de una de esas incursiones (en Gargantúa, Escobedo casi esquina con Carlos Salazar, martes 8 PM) fue la oportunidad de conocer tres películas del llamado maestro del mal gusto: John Waters.

Waters inició su carrera haciendo cortos y películas de la manera más rudimentaria posible. Filmaba en el patio trasero de su casa o con sus amigos y las exhibía en cines de medianoche o donde le dejaran. A él se le debe la creación de ese personaje imposible llamado Divine y muchas de las escenas más asquerosas, absurdas pero increíblemente hilarantes del cine. La fama de Waters empezaría con Pink Flamingos, filme infame que relata la competencia entre los Marble y Divine para ver quiénes son las personas más ruines (filthiest people in the world, en el original, intraducible al español) sobre la faz de la tierra. Relacionada en la memoria colectiva por la escena donde Divine come excremento de perro enfrente de la cámara, marca indeleble de la cinta, en Pink Flamingos hay mucho más que desechos intestinales.

Las debilidades de Pink Flamingos son a la vez sus mayores cualidades. Su fotografía descuidada le da un aire de inmediatez y frescura que la hacen muy cercana al espectador. La tonada infantiloide de los diálogos se acomoda a los personajes: una bola de outcasts, enfermos mentales, depravados sexuales pero tremendamente espontáneos y bien dibujados. El diálogo es una delicia total pues su contenido absurdo es declamado en tono de drama shakespeareano.

Pink Flamingos a pesar de brillar gracias y por Divine se equilibra con todos los demás personajes. Los Marble (interpretados por Mink Stole y David Lochary) ocupan buena parte de la película permitiendo que haya una caracterización efectiva. La madre de Divine, Eddie (Edith Massey), es el personaje secundario más impactante y tan memorable que en las películas subsecuentes de Waters su aparición causa conmoción. Las líneas sobre los huevos y el "huevero" (the eggman) son para la posteridad.

Female Trouble sería la película que vendría después de Pink Flamingos. Después del éxito que significó esta farsa, Female se convierte en un vehículo totalmente dedicado por y para Divine. Con un poco más de locaciones y presupuesto, Female... es una tragedia total. Divine interpreta a una desubicada Dawn Davenport, chica totalmente impopular en la prepa (ya sabemos el trauma que eso es para los gringos), expulsada de su casa y lanzada a las calles a donde es violada y termina embarazada de una niña adorable que se convierte en una especie de Popis (sí, la del Chavo del 8) detestable. Casada luego con un tipo que su madre (la infaltable Edith Massey) desea volver gay, Dawn encuentra la fama de manera casual pues la convencen de ser una de las personas más atractivas del universo. A pesar de las posibilidades de la trama la película se vuelve exageradamente centrada en Divine y termina siendo fastidiosa.

La última película del ciclo fue Polyester donde John Waters prueba los beneficios del mainstream. Aunque sacrifica la irreverencia mostrada en Pink y Female, sus personajes no dejan de ser los inadaptados de siempre. Divine sale de su papel de mujer de los barrios bajos para convertirse en una ama de casa preocupada por sus hijos y de moral religiosa intachable. Francine Fishpaw vive una vida desgraciada con una madre dominante, un marido que le pone el cuerno, una hija facilota y un hijo que tiene un fetichismo de pies exacerbado (característica que ya tenían los Marble en Pink Flamingos). Waters, declarado admirador de Douglas Sirk, demuestra su muy personal asimilación de las tramas telenovelescas de su ídolo. La escena donde Francine sale gritando para suplicar que dejen en paz a su familia y les permitan ser como quieren es inolvidable.

Mi única experiencia con Waters fuera de este ciclo había sido Serial Mom (creo que fue titulada en México como "Mi mamá es una asesina" o algo por el estilo) con Kathleen Turner como una ama de casa modelo que a la vez es una asesina serial. Película filmada en tonalidades pastel kitsch es uno de los ejemplos del cine post-Divine de Waters. Una segunda vista no sería una mala idea.

2 Comments:

At 12:10 p. m., febrero 07, 2006, Blogger herr Boigen said...

De las tres películas que vimos del ciclo, sin duda la mejor -para mí- es Pink Flamingos. Es muy artesanal, pero sus diálogos son profundamente ingeniosos e incitan a una risa explosiva. La frescura que posee la película no la tiene Female Trouble ni tampoco Polyester. Pink Flamingos es su obra maestra de ese periodo. Podría hacer un libro de citas de Divine, sacadas de este filme. Ya le dije a Hamlet que tenemos que hacernos del DVD y aprendernos algunos parlamentos. Yo por mi cuenta ya me aprendí uno :D
"Divine, R U A LESBIAN? Yes, I have done everything.
Does blood turns you on?
It does more than turn me on, Mr. Vader, it makes me CUM, and more than the sight of it, i love the taste of freshly killed blood!
Give US some of your political BELIEFS....
KILL EVERYONE NOW, condooone first degree murder, ADVOCATE CANNIBALISM, eat shit, FILTH IS MY POLITICS, filth is my life, TAKE WHATEVER YOU LIKE..."
Creo que filth podría traducirse perverso, sentido de maldad y sentido de puerquedad.
besos muchos :***
h. B.

 
At 12:34 p. m., febrero 07, 2006, Blogger herr Boigen said...

Ah! y claro, Eddie (Edith Massey) es fenomenal. Como dije hace unos días, NO necesita saber actuar porque es tan plástica en su forma de decir sus parlamentos que EN ESO está precisamente la genialidad de su personaje. Además, la forma en que es presentada en PF y en Female Trouble sobrepasa todo carnaval.

 

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