martes, junio 06, 2006

Los hermanos Dardenne

Si bien actualmente se considera que lo más interesante del cine se está produciendo en Asia, Europa no ha dejado de lanzar propuestas que consistentemente logran llamar la atención. Ahí está el caso de Lars von Trier quien con bombo y platillo anuncia su última reinvención y provocación, o un Michael Haneke que con su frialdad y crudeza puede incomodar al espectador y confrontarlo inevitablemente en la pantalla. Por otra parte ambién aparecen otros cineastas que no hacen ruido, quienes se manejan con el mismo silencio e invisibilidad como la cámara en sus películas pero a la vez no dejan de ser tan incisivos como sus imágenes. Así son los hermanos Dardenne.

Su nombre saltaría a los reflectores cuando con Rosetta se llevaron la Palma de Oro en Cannes. Su trabajo se encontraba poco difundido y no habían alcanzado mayor notoriedad. Provenientes de una carrera documental, integrarían la técnica de este formato a su trabajo de ficción. Rosetta es una cinta que muestra las características de un trabajo tomado in situ: cámara en mano, sonido ambiental, invasión de la lente al universo de la protagonista pero sin interferirla ni cambiarla. Historia inevitable sobre la desconfianza, la frialdad y el instinto de supervivencia, Rosetta deja al espectador tan frío como los ojos azules de la protagonista.

Luego vendría Le fils (El hijo) donde se desarrolla una venganza al revés. Su película más demandante y también en la que creo el guión no termina de pulirse completamente. Sin embargo, la película se construye literalmente sobre las espaldas del protagonista y cuenta con una secuencia final magníficamente planeada, preparada a lo largo del filme.

Hoy continúan situándose en las profundidades de Valonia. Retratando personajes que podrían ser tocados a la vuelta de la esquina, creando una ficción cargada de realidad y a la vez natural. Con L'enfant (El niño) consiguen una cinta ágil, directa y a diferencia de sus trabajos anteriores, enternecedora. Utilizando el lugar común se puede decir que es su cinta más accesible porque posee una cercanía especial, una esperanza palpable y nítida no explorada en Rosseta y apenas germinal en Le fils. L'enfant es prueba que Jean-Pierre y Luc se han convertido en referentes obligados de la cinematografía hoy.

2 Comments:

At 12:17 AM, junio 14, 2006, Anonymous MiguelÁngel Torres said...

He ido a ver 'el niño' cuando estuvo en la muestra, y me hace falta acercarme más a los dardenne (lo que implica ver otra vez rossetta y esta, aparte de 'el hijo' que no vi, porque si bien es la misma película no se la ve igual) y son unos de los pocos cineastas que aun sostiene mi deseo de continuar yendo al cine y pagar (que caro esta, de verdad) por un lugar. El final me conmovió, y ellos se han movido algo desde aquel final que recuerdo de rossetta, ambos abruptos pero con un giro en la relación que mantienen sus ambiguos y humanos personajes

 
At 1:20 AM, junio 15, 2006, Blogger Hamletstr said...

Miguel: Coincido contigo sobre tus opiniones sobre los Dardenne. Creo que en esta ocasión se han vuelto más optimistas intentando buscar una esperanza que parece innovadora dentro de su manera de hacer cine. Si puedes conseguir El hijo te la recomiendo aunque es algo cansada.

 

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